Jerez

Las lluvias no espantan la sequía

  • El campo respira con las precipitaciones de las últimas semanas, que no palian las cuantiosas pérdidas del invierno más seco en 70 años y de las heladas · La campiña arrastra aún un déficit hídrico del 43%

El campo vuelve a respirar con las lluvias de las últimas semanas, un balón de oxígeno para los castigados bolsillos de los agricultores y ganaderos de la provincia tras los cuantiosos daños provocados por el invierno más seco en 70 años y agravados por las heladas. Las pérdidas de la adversa climatología invernal son ya irreparables, pero las precipitaciones primaverales, aunque poco cuantiosas y muy irregulares, devuelven la esperanza al sector para que la presente campaña no pase a la historia como una auténtica catástrofe.

En estos términos lo expresa la Consejería de Agricultura de la Junta en su boletín agrario semanal, el correspondiente a la última semana de abril, que refleja un déficit hídrico en la campiña jerezana del 43%, con un volumen de precipitaciones de apenas 297,5 litros por metro cuadrado, casi la mitad de la pluviometría normal acumulada por estas fechas del año.

Las organizaciones profesionales agrarias (OPAs) admiten los beneficios de las últimas lluvias, que han dejado unos 15 litros de media, sobre los cultivos de primavera ya sembrados, pero recuerdan los graves daños acumulados, hasta febrero, que Asaja-Cádiz cifró en 98,5 millones de euros, con especial incidencia en la ganadería -que acapara casi la mitad de las pérdidas-, el cereal de invierno, los cítricos y las hortícolas al aire libre.

El diagnóstico de Coag-Cádiz es similar, toda vez que entiende que las lluvias primaverales llegan tarde para las siembras más tardías de cereales de secano, donde se da por perdido un tercio de la producción, y apenas sirven para mitigar la ausencia de pastos, que ha ocasionado un sobrecoste por alimentación con piensos de 2.500 euros al mes a las explotaciones de ganado extensivo, características de la provincia.

El riesgo de sequía aún persiste en el campo, donde el regadío tiene algo más de tranquilidad al tener garantizada la dotación normal de agua para la presente campaña gracias a las reservas que acumulan los embalses de la provincia, que en el pantano del Guadalcacín rozan el 80% en la actualidad. El secretario general de Asaja-Cádiz, Cristóbal Cantos, señala en este sentido que en la última comisión de cuencas, celebrada días atrás, se informó del mantenimiento de la dotación normal hasta finales de verano, cuando en función de la evolución en la segunda mitad del año agrícola se determinará si se ha entrado en un nuevo ciclo seco, que en caso afirmativo obligaría a adoptar medidas de ahorro en las siguientes campañas.

Los cultivos de primavera no están ni mucho menos salvados, ya que el subsuelo carece de reservas y la tierra chupa todo el agua caída, por lo que "hace falta que siga lloviendo", explica Cantos, quien confía en que se cumplan las previsiones que apuntan a nuevas precipitaciones en las próximas horas.

A juicio del secretario general de Coag-Cádiz, Miguel Pérez, "tras un invierno muy seco, la primavera está siendo normal, con tormentas irregulares y deslocalizadas, que de momento vienen bien para el algodón de secano, la pipa del girasol, el maíz y, fundamentalmente, la ganadería, que puede encontrar algo de alivio a la situación caótica por la falta de pastos".

Pérez también espera que persistan las lluvias en los próximos días, pues haría falta un frente bien cargado, sobre todo para los cultivos leñosos como el viñedo y los cítricos, que necesitan bastante agua para que la cosecha no sufra una importante merma, opinión que comparte Cantos.

En cuanto las medidas adoptadas por el Gobierno central para paliar los efectos de la sequía, Asaja aplaude la reducción de los módulos del IRPF, en particular para los invernaderos de flor cortada, que ha pasado del 0,35 al 0,05, y que responde a la solicitud formulada por la organización agraria a la Consejería y al Ministerio de Agricultura. Sobre la devolución del impuesto del gasóleo, Asaja lamenta no obstante la prohibición de la Unión Europea para que pueda aplicarse a su uso como combustible para calentar los invernaderos de la Costa Noroeste pese al considerable aumento de su consumo por las heladas. En la página siguiente se amplía información sobre la valoración de Coag acerca de las medidas.

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