Manos Unidas Jerez "declara la guerra al hambre"
La delegación jerezana de la ONG se hace eco de la campaña nacional que se acaba de iniciar y presentará el próximo 5 de febrero, en su sede de Capuchinos, los proyectos con los que va a colaborar para "alimentar la paz"
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"Declara la guerra al hambre. Alimenta la paz". El trabajo de Manos Unidas va a girar este año 2026 sobre un reto muy presente en nuestro mundo de hoy: la paz. Con este lema, que recuerda aquel "Declaramos la guerra al hambre", -recogido al final del manifiesto de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC), hecho público el 2 de julio de 1955-, la ONG inicia una nueva campaña que busca poner énfasis sobre el desarrollo justo como camino para la paz. "Nuestro trabajo durante este año consistirá en compartir con la sociedad española nuestras inquietudes, experiencias, conocimientos y alternativas en torno a tres retos mayores: la situación de los conflictos olvidados, junto con cuestiones como el desarme o el comercio de armas; el paradigma de la paz, que plantea la convicción de que un mundo en paz es más que un mundo sin guerras. Es un mundo de condiciones de vida digna para toda persona. Y la educación para la paz, basada en valores fundamentales como la fraternidad, la justicia social, el cuidado de la creación y los derechos humanos", destacan desde Manos Unidas. "La paz es necesaria -añaden- para luchar contra la pobreza, pero también hay que decir que la pobreza de las personas y de las sociedades acaba alimentando la violencia en sus múltiples formas. De ahí que Manos Unidas siga acompañando en el Sur iniciativas que fomentan el desarrollo, evitando así la exclusión social, la profundización de las desigualdades económicas, la vulneración de derechos humanos o el incremento del hambre y la pobreza".
Elisa Montes, delegada diocesana de Manos Unidas en Jerez, explica que siempre se trata de "dar un mensaje positivo, aunque llamemos a la conciencia. Prácticamente, la mitad de la población del mundo que pasa hambre vive en territorios donde están en guerra. El hambre y la guerra están íntimamente relacionados, porque un sitio donde hay paz es más fácil tener prosperidad y desarrollo, que todas las iniciativas tanto comunitarias como del Gobierno, como de ONG, se desarrollen. En sitios donde hay guerra es muy difícil llegar, es muy difícil ayudar y también es muy difícil que la gente tenga un mínimo de estabilidad para formar una comunidad y para desarrollarse. Hablar de paz no implica simplemente que no haya guerra. Hablar de paz tiene que hablar también de justicia, de desarrollo, de sostenibilidad, que la paz no sea sólo ausencia de guerra. Por eso intentamos mandar el mensaje positivo de alimentar la paz, pues la paz es un valor importantísimo. Sin justicia es cierto que no hay paz, o sea que la justicia es una cosa elemental para que la gente pueda tener un mundo con paz".
Desde Manos Unidas recuerdan que 78 países están involucrados en guerras más allá de sus propias fronteras; una mayor violencia armada que refleja, sin duda, un progresivo debilitamiento de los mecanismos multilaterales de resolución de conflictos. Asimismo, existen 59 conflictos armados activos en el mundo, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, y tres más que el año pasado. Conflictos olvidados donde la gente vive en guerra permanentemente. "Lo que tenemos que transmitirle a nuestros jóvenes es que la paz implica seguridad y desarrollo, vivir de una forma libre, sin miedo, vivir pudiendo salir a la calle, pudiendo desarrollarte como persona. El hambre lleva a la violencia, pero es que luego la violencia desencadena muchísimos problemas de hambre".
El apoyo de Manos Unidas resulta también significativo allí donde el estallido violento no pudo evitarse: a través de proyectos de acción humanitaria en zonas de conflictos; reinserción de los refugiados y personas internamente desplazadas; atención social a las víctimas, sobre todo a la infancia y a menores ex combatientes; y la reconstrucción de infraestructuras y servicios públicos dañados por los conflictos.
Elisa Montes insiste en el que el hambre "es la esencia de muchísimos problemas y de muchísimos fracasos de las pequeñas sociedades de este mundo que están en vías del desarrollo. Es un mundo olvidado. Y nuestros proyectos lo que intentan es favorecer un desarrollo y una convivencia, intentamos también fomentar que se viva en paz. Hay muchísimos proyectos de educación, cada vez más. También de sostenibilidad, de agua, agricultura, sanidad, pero Manos Unidas cada vez tiene más proyectos de educación, incluso de formación profesional en países donde muchos jóvenes se han tenido que marchar porque no tienen recursos. Una forma de trabajar la paz en esos países es dar estabilidad a una sociedad, darle seguridad y estabilidad, y darle formación. Cuanta más formación tiene una persona más difícil es que se le manipule y que se le obligue a hacer ciertas cosas que no quiere. La educación es un pilar esencial para Manos Unidas".
Los proyectos concretos que la Delegación de Jerez de Manos Unidas desarrollará este año dentro de esta campaña se presentarán el próximo jueves, 5 de febrero, a las 10 horas, en su sede del Convento de Capuchinos, en la calle Sevilla.
Cómo colaborar con Manos Unidas
"Pues podemos ayudar en varias facetas, pero me voy a centrar en tres: una de ellas es hacerse socios. En Jerez tenemos 640 socios solidarios en la Diócesis, personas que todos los meses colaboran con una cuota, la que puedan. Muchas de ellas llevan siendo socias toda su vida. Es como el ingreso fijo con el que cuenta Manos Unidas para hacer sus planes y sus proyectos en Jerez, en nuestra Diócesis, que nos gustaría incrementar. Luego tenemos los socios puntuales, como personas que reciben una herencia y nos donan una parte; o una donación puntual por cualquier otro motivo. También están las empresas solidarias, para las que Manos Unidas tiene el sello solidario, algo representativo". Elisa Montes subraya además la cuestación de la campaña, que se desarrollará el próximo fin de semana, sábado 7 y domingo 8 de febrero, en cada parroquia de la Diócesis y que irá íntegra a Manos Unidas.
Elisa agradece todo el apoyo que llega a Manos Unidas, "y que se nos escuche. El problema de nuestro mundo ahora mismo es que hay muchísima gente pidiendo para todo. No necesariamente tiene que ser de la Iglesia para presidir una causa justa y noble, evidentemente. Pero este mundo nuestro es muy diverso. Y le pasa como a la iglesia, que hay un problema y retumba en todas partes. Hay una ONG que va mal, que se queda con el dinero de alguien, y retumba y tiemblan las demás ONG porque la gente ya empieza a poner en entredicho la tarea de los demás. Hay muchas ONG que trabajan muy bien, muy bien. Pero claro, nosotros somos la única ONG de la Iglesia Católica. Y yo es una cosa que tengo que defender. Para mí eso es un punto a favor, tenemos detrás a la Iglesia Católica. Pero por eso también tenemos más responsabilidad y más obligación de ser transparentes. Hay parroquias muy pobres en nuestra Diócesis. Hay mucha gente mayor con muy poquitos recursos y si la cuestación de Manos Unidas ese fin de semana son veinte euros, pues benditos sean. Gracias a Dios, la gente es muy solidaria".
Datos impactantes
Se calcula que más de 52 millones de niños y niñas de países afectados por conflictos están sin escolarizar. (UNICEF, 2024).
Al menos, cuatro de cada diez conflictos internos en países registrados en los últimos 60 años han tenido relación con la explotación de los recursos naturales. (ONU, 2024).
Una de cada ocho personas estuvo expuesta a conflictos en 2024, año en el que la violencia política aumentó un 25 % con respecto al año anterior. (ONG Armed Conflict Location and Event Data).
Se calcula que en todo Sudán hay 11,3 millones de desplazados internos, una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo. Casi cuatro millones han huido a países vecinos, como Egipto, Sudán del Sur y Chad. (ONU, 2025).
En el mundo, 1.100 millones de personas viven en extrema pobreza y, de ellos, unos 455 millones viven en países en guerra o en situación de fragilidad. (PNUD, 2024).
Cuatro de las diez mayores crisis alimentarias en términos de prevalencia (Sudán, Gaza, Haití y Rep. Centroafricana) fueron ocasionadas fundamentalmente por los conflictos y la inseguridad. (Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias, 2025).
La Iglesia católica colabora en los procesos de paz en países como Colombia, Haití, República Centroafricana, Sudán del Sur o Mozambique. (Vatican News).
El impacto económico de la violencia en México ascendió a 245.000 millones de dólares, equivalente al 18 % del producto interno bruto (PIB) del país. (Instituto para la Economía y la Paz, 2024).
Los pueblos indígenas constituyen cerca del 6 % de la población mundial, pero representan al menos el 15 % de los extremadamente pobres. (ONU, 2024).
Manos Unidas en cifras (datos de 2024), 67 años de experiencia en cooperación al desarrollo y sensibilización
575 proyectos de desarrollo aprobados en 53 países de África, América y Asia.
1.600.743 personas apoyadas directamente.
51.189.299 euros de recaudación.
El 83,5 % de los fondos proviene del sector privado. El 84,7 % de los ingresos se dedicó a financiar proyectos de desarrollo en países del Sur y el 5,1 % a la sensibilización de la población española.
72 delegaciones en toda España. 68.398 socios y colaboradores. 6.710 voluntarios. 157 personas contratadas.
7 sectores de actuación: educación, salud, agua y saneamiento, alimentación y medios de vida, derechos de las mujeres y equidad, derechos humanos y sociedad civil y medio ambiente y cambio climático
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