Jerez

Un oasis en la campiña de Jerez

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La Laguna de Medina, con más de 100 hectáreas, es la más grande de la provincia de Cádiz y la segunda en Andalucía. El director de Reservas Naturales, Antonio Gómez, dice de ella que tiene "un paisaje excepcional, es una isla verde en medio de la campiña". El enclave está dotado de caminos, pasarelas, dos miradores y un observatorio que sirven de deleite para el turista o estudioso de la naturaleza.

Este espacio natural está ubicado a unos 10 kilómetros de Jerez. Se trata de un humedal en el que encuentran su sitio vital y de descanso miles de ejemplares de aves acuáticas y especies protegidas como la malvasía cabeciblanca, con unos programas de seguimiento específicos. Desde el punto de vista de la botánica, también hay especies singulares y es de destacar las acuáticas que son la base de la cadena atrófica con la que se alimentan los invertebrados y algunas aves herbívoras. Durante el paso migratorio pueden llegar a encontrarse hasta 20.000 especies de aves.

Otras lagunas de menor entidad se suelen secar en verano, pero ésta queda como último reducto donde se refugian muchas aves del entorno. El 70% del agua es afloración subterránea y lo demás es de la cuenca, por lo que de momento tardará en desecarse. La laguna endorreica tiene además organismos adaptados a cambios drásticos como las características de salinidad del agua. La declaración de ésta como Reserva Natural fue hace unos 20 años. La Consejería de Medio Ambiente tiene un patronato que representa a los distintos ayuntamientos o grupos ecologistas, científicos o universidades, y realiza la gestión de otras lagunas de la provincia. "Hay una intensa gestión de seguimiento de la Laguna mediante la vigilancia, limpieza, censo, posibles epidemias de las especies o anillamiento científico", especifica Gómez. El flamenco no es propio de este enclave, aunque sí se han visto en ocasiones y es reclamado por su vistosidad, pero si hubiera numerosas especies significaría que la Laguna está cambiando su ecosistema y sus niveles de salinidad serían mayores. Se tiene constancia de que hace muchos años hubo cisnes, pero se extinguieron por la caza sin control. Aún así, suelen darse anotaciones puntuales de apariciones de éstos. De la libertad de caza que hubo durante años derivan los problemas de cantidades de plomo tanto para el agua de la Laguna, como para las aves que en ocasiones se tragan las bolas de plomillo.

Hay un espectro amplio de estudios de ornitología, botánica, biología, calidad del agua. Por ello, se da una continua afluencia de grupos de investigación que estudian, por ejemplo, la secuencia de sedimentación, viendo el reflejo de las condiciones que ha habido en el pasado, puesto que en ningún momento se draga. "La sequía entra dentro del ciclo natural de la Laguna. Aunque pueda parecer algo malo ambientalmente, esta desecación conlleva un saneamiento de fondos, no resulta muy estético pero es muy beneficioso que se produzca cada 5 ó 7 años para su regeneración", continúa explicando Gómez.

Desde la Consejería de Medio Ambiente se está trabajando para adecuar al uso público la reserva mediante actuaciones equilibradas con el ecosistema para no dañar el medio natural. Entre éstas están las pasarelas de madera que se pueden recorrer a pie, bicicleta o caballo. Otras pasarelas se han creado para atravesar algunos puntos cuando aumenta el nivel del agua.

Silvia López, delegada provincial de Medio Ambiente, explica que se hace "todo lo posible por proteger e intentar que la reserva sea conocida y reconocida por los jerezanos y la gente en general". La delegada habla del proyecto de Puertas Verdes que está destinado a unir las zonas verdes con el núcleo urbano, no sólo con Jerez, sino con otros municipios cercanos a la Laguna como Puerto Real. Esto se pretende hacer a través de las vías pecuarias que también son espacios protegidos con una gran reglamentación. La Consejería está recuperando esas vías como enlaces o caminos medio ambientales, para que no se pierdan. La unión con las cañadas de Puerto Real tienen un recorrido de 13'513 kilómetros y así se reconoce otro elemento más del medio ambiente.

También están pendientes algunos proyectos empresariales que han mostrado su interés por establecer alternativas para fomentar el uso público.

Según López, "es importante destacar que la Laguna de Medina al igual que en otros enclaves de la provincia se deben revalorizar y poner a la luz. El compromiso de la Consejería de Medio Ambiente es mantener estas reservas en una situación óptima y que así sean conocidas y visitadas teniendo conciencia de la naturaleza que existe alrededor".

En la Junta mantienen un empeño de concienciación y fomento de participación de los ciudadanos y que cada vez responden mejor a este tipo de iniciativas. Éstos reclaman que haya más espacios verdes y que tengan más accesibilidad al disfrute público.

Según Melchor Calles, agente de Medio Ambiente, "las visitas se dan sobre todo durante el otoño, que es cuando más afluencia de especies hay, y también durante el invierno y la primavera pero en verano no es habitual puesto que las altas temperaturas impiden disfrutar de un paseo agradable por la zona". "El Ayuntamiento de Jerez tiene un convenio con la Consejería a través de una empresa que se llama Genatur y trae casi todos los días colegios de Jerez y sus barriadas consiguiendo tener casi 14.000 visitas en algunos años", aclara Calles.

En relación a su tamaño, la afluencia de visitantes es mucho mayor que en otros parques naturales. Por ello, dice Antonio Gómez que el uso público "es necesario potenciarlo pero también coordinarlo para proteger el ciclo natural de las especies y que se altere lo menos posible su hábitat, para que su evolución no sufra daños y continúe muchos años".

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