La penúltima oportunidad

Más de 300 personas participan en diez talleres teóricos y prácticos, financiados con el Fondo Social Europeo, en empresas de la ciudad; en su mayoría pertenecen a colectivos en riesgo de exclusión social

Jéssica, durante la entrevista, en sus prácticas en el Hotel Tryp, días atrás.
Jéssica, durante la entrevista, en sus prácticas en el Hotel Tryp, días atrás.
Arantxa Cala / Jerez

01 de abril 2010 - 01:00

A Carmen siempre le gustó la cocina. Le entusiasmaba investigar en nuevas recetas y elaborarlas luego en casa. Pero llegó un momento en que los sabores de sus platos ya no le alegraban el día. La difícil situación económica en el hogar y la precariedad laboral en el mercado la empujaron a pedir ayuda a las administraciones. Necesitaba encontrar una salida. Desde el pasado mes de octubre, esta jerezana recibe formación de cocina en unos talleres teóricos y prácticos, con el objetivo de reciclarse, aprender y dejar atrás su pasado.

Como Carmen, son muchas las personas que hoy están preparando un futuro mejor a través de una serie de líneas formativas dentro del llamado Proyecto Integral de Empleo (PIE), una iniciativa financiada en España con el Fondo Social Europeo gestionado, en este caso, por la Diputación Provincial de Cádiz y conveniado con los Ayuntamientos, entre ellos el de Jerez. Para ello se cuenta con un presupuesto global de 18,3 millones de euros que permitirá desarrollar un proyecto que va a beneficiar a 2.010 personas desempleadas en los 44 municipios de la provincia. Es una iniciativa que se puso en marcha en 2009 y que tendrá una duración de 2 años, hasta marzo de 2011. El objetivo de este proyecto integral es generar empleo y abrir nuevos mercados laborales en 10 profesiones: ventas, atención sociosanitaria a personas dependientes en domicilio y en instituciones sociales, educación infantil, habilidades sociales, cocina, catering, pastelería y confitería, operaciones básicas en pisos en alojamientos y auxiliares de jardines y viveros.

Concretamente, en Jerez esta iniciativa se está desarrollando en dos etapas, para lo que la Fundación Municipal de Formación y Empleo cuenta con un presupuesto total de 1.818.455,25 euros. De la primera forman parte unos 154 alumnos, repartidos en 10 grupos profesionales de 15 ó 16 personas. Durante los 9 meses de formación, 3 meses de teoría y 6 de prácticas, los alumnos cobran una beca de 400 euros. Este primer grupo se encuentra ya haciendo prácticas que se han concertado desde el Ayuntamiento con distintas empresas. Los alumnos trabajan en prácticas un máximo de 5 horas diarias. Los monitores, personal municipal, que les han dado clases teóricas tutorizan las prácticas de los alumnos. También la empresa les asigna un tutor. Los monitores de formación visitan periódicamente a todos sus alumnos.

Al objeto de permitir el desarrollo de las prácticas en empresas, la Fundación Municipal ha firmado 57 convenios de colaboración con importantes empresas de la ciudad que se benefician "sin coste alguno" de la incorporación a sus plantillas de los becarios, ofreciéndoles a cambio la formación que supondrá, en la mayoría de los casos, el impulso hacia el mercado laboral. El día 12 de abril comienza la segunda fase de la iniciativa con la llegada de un nuevo grupo de 150 alumnos que iniciarán el periodo de formación teórica.

Luis González, jefe de Cocina del Hotel Jerez, echa una mano de vez en cuando en sus labores como alumna a Carmen Fernández, que por ahora está en el departamento de salsero, pescadero y en la zona caliente. El próximo mes estará en la zona de frío, bufé y ensalada. "Son labores que hacen que ella vaya cogiendo experiencia y sepa así desenvolverse. Por ahora lo está haciendo bastante bien", dice Luis. Carmen participa en estos talleres desde el 21 de octubre y su mayor deseo es "encontrar trabajo en la hostelería, que es lo que realmente me gusta. Me siento muy capacitada. Ojalá no acabaran nunca estas prácticas".

Milagros Cumbre es docente del curso de Operaciones Básicas en Alojamientos Turísticos y asegura que en este curso, "he intentado innovar". Así, la parte teórica consiste en el aprendizaje de idiomas como el inglés, habilidades sociales, taller de costura y "todas las competencias relacionadas con pisos, como revisión de habitaciones, tareas específicas, requisitos personales que necesita una persona para trabajar en un hotel y se trabaja mucho la atención al cliente, que tiene casi más peso que el propio trabajo en sí", comenta Milagros. Jéssica Guillén, de 27 años, no se lo pensó cuando le propusieron hacer este curso. "Desde un primer momento quise hacerlo. La verdad es que estoy bastante satisfecha. Era necesario. Mi marido y yo estamos en paro y tenemos dos hijos. Estamos de alquiler y la verdad es que no tenemos ayuda de nadie, de ningún familiar". En los siguientes seis meses de prácticas, Olga Becerra, gobernanta del Tryp Jerez y tutora de Jéssica, se encarga de enseñar a los alumnos a aplicar la teoría. "Se va poco a poco y el objetivo es que en este tiempo aprendan todo lo necesario en el Departamento de Pisos. Se tiene muy en cuenta la puntualidad, el trato con el cliente y las ganas que tienen de hacer las prácticas, algo que pienso que es fundamental. Si es así, nos comprometemos a tener una cantera para el futuro". Milagros asegura que sus alumnas, que son un total de 15, "aunque la mayoría son buenas, Jéssica destaca porque es bastante serena y tiene un alto grado de adaptación".

Sonia Gallegos tiene 44 años, es auxiliar administrativo pero participa en el taller de ventas en Carrefour Norte, "una gran oportunidad". Allí, en la zona de bazar, organiza el espacio, coloca los productos, repone, pone precios y etiquetas. "Me gusta bastante esta tarea y me encantaría que una vez que acabaran las prácticas en verano, me hicieran un hueco aquí", desea. Sonia sólo tiene buenas palabras para los tutores del curso y subraya que son "inmejorables". "De ellos -añade- hemos aprendido tanto como persona como de la teoría en sí del curso".

Bañar los 'petit suisses' en chocolate, darles yema a las palmeras, brillo a los cortadillos... Son las dulces labores de Francisca Borrego, Paqui para amigos y lectores. Tiene 45 años, está divorciada y tiene un hijo. Pidió ayuda en la Casa de las Mujeres para aprender un oficio y salir así adelante. Ahora aplica sus tres meses de formación en pastelería y confitería en 'Panysol' S. L. Allí tiene puestas sus esperanzas de que una vez finalizadas las prácticas, esta formación le permita encontrar un empleo que le alegre los números de su cartilla y claro está, la vida.

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