Jerez en fase 3

Las piscinas comunitarias de pequeño tamaño deberán contratar personal

  • Administradores de fincas destacan que se verán obligadas a un gasto extra para controlar el acceso y la limpieza. Entre las exigencias estará la solicitud de cita previa

Aspecto que muestra la piscina comunitaria de la urbanización El Bosque, lista para ser disfrutada.

Aspecto que muestra la piscina comunitaria de la urbanización El Bosque, lista para ser disfrutada. / Miguel Ángel González

Nicomedes Ruiz es administrador de fincas de Jerez. Trabaja en Megafincas, empresa que gestiona los intereses y necesidades de grandes propietarios tales como los del Parque Empresarial de Jerez o Costa Ballena, entre muchos otros. Sostiene Nicomedes Ruiz que el trabajo de este colectivo, en ocasiones denostado, ha brillado con luz propia durante el confinamiento por la crisis sanitaria del Covid-19.

“Hemos sido declarados actividad esencial y no hemos parado de trabajar. Hay un dicho que señala que cualquier crisis es siempre una gran oportunidad y nuestra profesión, muy denostada en ocasiones, se ha visto ahora reforzada porque nuestros equipos de trabajo se han demostrado imprescindibles en la vida de nuestras vecinos”.

Obviamente, mientras duró la fase más dura del confinamiento “los propietarios han requerido de todos lo servicios y estos les han sido prestados. La verdad es que, ciertamente, en el sector estamos más que satisfechos, pues ha habido un reconocimiento general y nos hemos convertido en un nexo de unión de los vecinos con el exterior pues hemos estado informando a las comunidades en todo momento y solucionando problemas de envergadura cuando simplemente no se podía salir de casa”.

Conforme se van superando fases, la vuelta a la normalidad se sigue llenando de nuevos retos. Tal es el caso de las piscinas que, tal y como manifiesta Nicomedes Ruiz, “se he erigido en una patata caliente”. Las razones para que exprese dicha opinión son lógicas: “Las piscinas se erigen en uno de los elementos comunes a los que hay que estar más atentos en la actualidad dada la interacción de personas que allí se genera, lo cual es un riesgo en el actual estado de alerta sanitaria”. Destaca Nicomedes Ruiz que “hay horas de contacto posible entre las personas que acceden a las piscinas y es por eso que hay que estar más atentos a la seguridad sanitaria”.

Las piscinas deben tener socorrista a partir de los 220 metros cuadrados

“Lo que se pretende -apunta Ruiz- es que haya una reducción en el aforo, es decir, en el número de personas que se van a permitir en estas zonas de baño, la cual en un estado normal de las cosas suele ser de un metro cuadrado por bañista, el cual se reducirá al 30 por ciento tanto en la piscina como en la zona verde. Habrá que pedir cita incluso”, destaca este veterano administrador de fincas que añade que de forma indefectible “habrá que llevar control de acceso y aparte habrá que controlar que se respeten las distancias de seguridad de dos metros”. A todo ello se unirá “el importante despliegue de higiene que habrá que llevar a cabo en las piscinas comunitarias, el cual será de una complejidad importante. Así, por ejemplo, habrá que limpiar especialmente los elementos más cercanos a los bañistas, caso por ejemplo de los pasamanos, entre muchos otros, dos veces al día”.

Nicomedes Ruiz: “Las piscinas son la patata caliente que nos estamos encontrando”

Un factor añadido de especial importancia es el siguiente: “Con una piscina que tenga 220 metros cuadrados de lámina de agua todo ello lo controlará el socorrista, pero en Jerez hay un gran número de pequeñas piscinas que no llegan a los 220 metros cuadrados, las cuales no cuentan con la obligación de contar con socorrista. Es por ello que los propietarios de esas pequeñas piscinas comunitarias tendrán hacer un desembolso extraordinario para la contratación de personal para que cumpla esta labor de carácter obligatorio”.

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