Jerez

Los talleres esperan salvar un año marcado por las pérdidas

  • Las ventas descienden hasta en un cincuenta por ciento y ya anuncian un treinta menos en los servicios previos al Mundial · Baterías y cambio de aceite son lo más demandado

Ruido, humo y goma gastada. La ciudad vive unos días frenéticos, de idas y venidas al circuito y muchos kilómetros para disfrutar del Gran Premio. Miles de moteros aparcan las preocupaciones por unos días y salen a 'comerse' el Mundial en un año marcado por la crisis. Pero no todos disfrutan de este evento, ya que este primero de mes está marcado en rojo en el calendario de muchos talleres, santuarios donde se pone a punto al 'mejor amigo' del motorista. Se refuerzan los horarios (abriendo hoy durante todo el día), se pide más material, la plantilla trabaja sin descanso... Todo es poco para ofrecer un servicio de calidad, dejar con buen sabor de boca a los dueños de las motos y sobre todo, poder levantar el negocio en un año donde las ventas han bajado en un cincuenta por ciento. La crisis y el invierno tan lluvioso que la ciudad ha tenido ha provocado que los garajes sean un 'cementerio' de estos vehículos durante meses. Pero el sol ha salido y con él las ganas de retomar la afición por el motor, y no hay nada mejor que inaugurar la nueva temporada con el Mundial.

Baterías nuevas, cambio de aceite, de cubierta y de filtros son los servicios que más se demandan en los talleres. "Este año se nota la crisis. La gente viene preparada de sus ciudades y los jerezanos no están muy por la labor de gastarse dinero si no es imprescindible", declara Francisco Trujillo, gerente de Navarro Hermanos, quien reconoce que "esperamos que con el Campeonato demos un empujón para empezar el año, porque las ventas han bajado hasta un treinta por ciento". Con una afluencia de aproximadamente doscientas personas en este fin de semana, el gerente señala que "muchos ven, pero pocos compran. La moto se ha convertido en un objeto de lujo con la crisis y otra cosa no, pero en Jerez hay mucho desempleo". El pasado año no fue del todo bien para los mecánicos de Navarro Hermanos, "y este año es una incógnita. Nos agarramos a las averías que pueden traer los moteros de fuera, porque los jerezanos este año se están preparando muy poco", señala Trujillo.

En el taller Top Biker el trabajo no falta, "aunque ya hemos notado una bajada del treinta por ciento en comparación con 2009", informa Manolo Barra. A pesar de que, en su opinión, este año los moteros jerezanos "no se están equipando demasiado", han pedido más material para atender a la posible demanda. En este sentido, Barra declara que "el jueves del pasado Mundial ya habíamos vendido unas trece motos, este año llevamos ocho". En este taller, en lo que va de año, han tenido pérdidas de hasta el veinte por ciento. "La crisis afecta, la cosa está muy mal", declara el vendedor, quien además señala que incluso han tenido que reducir la plantilla para hacer frente a los gastos.

La cifras tampoco son buenas en el taller Eusebio, un pequeño negocio familiar en el que se ha visto un bajón del cincuenta por ciento. Jesús Rodríguez, uno de los dos hermanos que dirigen el taller, declara que "este año se están preparando muy poco los jerezanos para el Mundial. Está la cosa muy tranquila por la crisis, hay poco dinero y gastar en la moto es un 'pecado', así que estamos algo más agobiados".

Una visión menos negativa de las cuentas se ve en el taller Cárdenas, donde su dueño, Juan Manuel Cárdenas, reconoce que en estos días aumenta la actividad hasta en un treinta por ciento. "La cosa va bien, la gente tiene ganas de motos y fiestas, y la verdad es que nosotros no paramos desde hace una semana", apunta. Afortunados son, aunque no se salvan de un punto negro, porque reconoce que "las ventas en equipamiento han bajado un cincuenta por ciento. Antes la gente se compraba cosas nuevas en cada edición del Mundial, pero este año da la sensación de que repetirán", declara Cárdenas, quien señala que "la mecánica es lo que nos salva la cuentas del negocio. La tienda la tenemos por ser un complemento, pero no podemos vivir de ella". En el taller Gagocycles, el Campeonato se ve con otros ojos, ya que este negocio está más enfocado a las Harley Davidson. "No tenemos masificación porque los dueños de estas motos se gastan mucho dinero en mantenerlas durante todo el año. No es algo prioritario para ellos ponerlas a punto para este fin de semana", declara Marcos Gago, quien por otro lado reconoce que "la crisis por supuesto que influye, pero en nuestro taller no nos preparamos de forma especial para el Mundial".

Si las motos calientan motores, los talleres ya echan humo. Aunque las predicciones no son del todo halagüeñas, siempre sabe bien un caramelo, y en este caso, la motorada es una gran caja de chucherías.

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