LIteratura

“A veces pienso que lo que escribo sólo me interesa a mí y a nadie más”

  • Jesús Rodríguez, autor de ‘El afinador de fuentes’, novela por capítulos en el Diario, habla de su éxito

El autor de ‘El afinador de fuentes’, Jesús Rodríguez. El autor de ‘El afinador de fuentes’, Jesús Rodríguez.

El autor de ‘El afinador de fuentes’, Jesús Rodríguez. / Vanesa Lobo (Jerez)

Sorprendente, para él y para los lectores que lo han seguido durante más de 100 días. Lo que empezó como un entretenimiento, sin intenciones de publicarlo, se ha convertido en uno de los artículos más leído de Diario de Jerez de los últimos meses. ‘El afinador de fuentes’ llegó este viernes a su última entrega, el capítulo 63. Un final al que algunos no podían esperar y que incluso exigían a su autor por la calle que se lo desvelara.

Jesús Rodríguez, su creador, se siente “muy satisfecho y sorprendido” de que haya gustado a tanta gente y a “tanta gente tan diversa en niveles de formación. Eso es lo que más me ha impresionado. La novela no quiere ser un ensayo, y no lo es, aunque sí tiene una parte histórica rigurosa sobre la Mano Negra que quiere desmitificar toda esa leyenda de que era una lucha de clases, y en realidad el crimen de ‘El blanco de Benaocaz’ nada tiene que ver”. Un tiempo real que se va trufando con la historia de ficción que relata Jesús.

El origen de ‘El afinador de fuentes’ está en un encuentro con un amigo por la calle. Le habló Jesús de su proyecto ‘La universidad de los oficios perdidos’ que busca recuperar esos oficios olvidados. Y su amigo le apuntó otro oficio muy antiguo, el afinador de fuentes, quien se encargaba de darle musicalidad a las fuentes, o algo así. “Y yo me planteo entonces si será posible de verdad musicalizar una fuente. Si los instrumentos de viento funcionan por presión soplando, pues la misma se puede hacer con agua. Y me propuse crear una historia, un microrrelato, pero como escribo sin guión, pues se me fue la mano y se quedó larguísimo. Vi que el ritmo era demasiado vivo e introduje otra historia intermedia referente a la Mano Negra, una sentencia de la que me habló mucho mi amigo Manuel de la Hera Oca. Los personajes que aparecen son reales, lo que invento es la relación en el tiempo”, explica Rodríguez.

Mezclar una historia con otra se le fue a casi un centenar de páginas más. “La escribí en el verano de 2018 y la verdad es que me lo pasé muy bien desarrollándola, pero ahí la dejé. Y durante la pandemia, como la gente no paraba de mandar WhatsApp, pues pensé que si los entretenía un rato cesarían un poco los mensajes. A un grupo de amigos les mandaba cuatro capítulos diarios y la iniciativa tuvo buena respuesta. Diario de Jerez me propuso ir publicándolos y acepté. Nunca nos imaginamos este éxito, de incluso pararme la gente por la calle y casi coaccionarme para que les contara el final”.

El abogado y profesor de Derecho, así como presidente del comité local de Cruz Roja Española, ya tiene escrita una novela de aventuras, ‘La ciudad de cristal’, que hizo para sus nietos, “que tampoco está publicada porque la escribí sólo para entretenerme, como todo lo que escribo. Y durante este confinamiento también he terminado otra policíaca que se llama ‘El erudito robo de Villachica’. Y por ahora no tengo intención de publicarlas y es que eso conlleva un problema, las presentaciones de libros. Y es que no se me ocurre pensar que nadie en Cuenca le interese escucharme, o en Jerez. Yo tengo la sensación de que lo que escribo sólo me interesa a mí y a nadie más”.

¿Y ‘El afinador de fuentes’? “Pues tampoco (ríe). No tengo pensado publicarla a no ser que la editorial me evite ir a las presentaciones (bromea), aunque para qué nos vamos a engañar, lo mismo el ofrecimiento compensa. No se me ha ocurrido pensarlo, aunque es cierto que hay un par de editoriales interesadas”.

Y de este tiempo de pandemia, habla también Jesús. Meses en los que ha visto la solidaridad de los ciudadanos. “Como presidente de Cruz Roja he comprobado la entrega de tanta gente a los demás, de las colas de personas para ser voluntarias. Y desde la hermandad más pequeña a la más grande se han volcado en la medida de sus posibilidades. Si no hubiera sido por la tristeza de las muertes, esto hubiera sido un ejemplo de sociedad enorme. Hemos sacado una lección. Se decía que vivíamos en una sociedad en la que cada uno iba a lo suyo y no es así. Es mentira. Estamos más unidos de lo que parece. Hemos aprendido que todo lo que atesoras se va en un segundo, de negocios que han tenido que cerrar”.

Y como profesor cree además que el futuro se ha adelantado en diez años, por el teletrabajo y la educación de forma virtual. “Salvando las tristezas de la enfermedad y de la muerte, para la sociedad esta pandemia ha sido un revulsivo por completo. Hay que ver lo positivo que tiene”.

Se define curioso y un generador de proyectos. De hecho, ahora en julio quiere constituir una asociación que se llame ‘Jerez de los jardines’, un proyecto de medio ambiente que pretende “convertir Jerez en una ciudad de jardines, como fue en el siglo XIX”. Lo que no se considera es escritor, “eso es un oficio. Yo soy aficionado a escribir. Quizás escribiente o contador de cosas. Eso sí”.

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