Jerez

El centro zoosanitario municipal denuncia la falta de personal en sus instalaciones

  • Juan Manuel García, responsable de la instalación, desmiente las acusaciones vertidas sobre irregularidades en adopciones y sacrificios

  • "Sólo se aplica la eutanasia cuando se detecta un estado agónico"

Varios cachorros observan al operario encargado de mantener las instalaciones del centro. Varios cachorros observan al operario encargado de mantener las instalaciones del centro.

Varios cachorros observan al operario encargado de mantener las instalaciones del centro.

"Llevamos más de ocho años solicitando un auxiliar administrativo", afirma el responsable del centro zoosanitario de la ciudad, Juan Manuel García. Éste asegura que "la falta de personal en la perrera municipal está provocando altos índices de presión en los trabajadores que estamos aquí día a día". Actualmente, el centro cuenta con dos operarios encargados del mantenimiento de las instalaciones donde se sitúan los perros, que a día de hoy son unos 40, y con dos trabajadores más encargados de todas las gestiones. A pesar de ello, este centro trabaja diariamente en la búsqueda de familias que adopten a los perros que allí se encuentran y en contactar con las personas que también han perdido a sus perros, a través del microchip.

Es en esta labor diaria que realiza el centro donde el partido político VOX ha querido incidir hace menos de un mes. Este partido, por mediación de su representante, Antonio Risquete, quiso dar a conocer públicamente una serie de irregularidades que supuestamente se estaban cometiendo en dicho centro. Entre estos puntos se encuentran "la mala atención por parte del personal del centro a la hora de atender a los dueños de los perros, la eutanasia a perros potencialmente peligrosos que tenían microchip, o incluso la adopción de perros que ya tienen chip, a los que además se les pone un segundo microchip".

El veterinario que pone las vacunas y el chip a los perros adoptados lo elige la familia

En respuesta a estas denuncias, Juan Manuel García ha declarado a este medio que "son totalmente falsas. Es cierto que la falta de personal y la presión a la que estamos sometidos día tras día puede provocar algunos fallos en la atención a las personas o en la gestión, pero motivados por esta carencia", asegura Juan Manuel. Éste añade que "hace unos días, mi compañero tuvo que marcharse por motivos personales y tuve que estar colocándome sucesivamente en tres mesas diferentes para llevar todo adelante, así es imposible".

Aun así, tras haber reconocido esta falta de personal, Juan Manuel desmiente rotundamente el resto de acusaciones. En cuanto a la eutanasia, éste indica que desde hace dos años, con la nueva ley aprobada, no se sacrifica a ningún perro. Incluso, "antes de que se aprobase la ley, nosotros ya dejamos de sacrificarlos, ni aunque fueran perros peligrosos. Por lo que la acusación de VOX es totalmente falsa, ya que aquí no se sacrifica ningún animal". El único caso en el que los perros pueden ser sacrificados, según explica el responsable del centro, es cuando el animal se encuentra en un estado agónico y el veterinario decide que lo más lógico es aplicar la eutanasia.

Refiriéndose a otra de las supuestas irregularidades, como es la entrega de perros en adopción que ya tenían un chip -por lo tanto dueño- y que se les añadía otro chip, según aseguraba el responsable principal de VOX, Juan Manuel García afirma que "eso es imposible que ocurra. Principalmente porque de ello se ocupa un veterinario y es la familia de acogida la que trae el veterinario que ellos quieren, por lo tanto el centro tiene poco que ver".

Juan Manuel insta al partido a que denuncien estos hechos al Colegio Oficial de Veterinarios, porque "es una acusación bastante grave para la profesión. Es cierto que puede ocurrir un caso aislado, un error puntual, pero no como metodología a seguir, es una locura", asegura. "Lo que se hace en estos casos en los que el perro ya tenía microchip y el dueño renuncia a él para que sea acogido por otra familia, es cambiar los datos de ese mismo microchip", cuenta Juan Manuel.

La transparencia económica del centro municipal es otra de las preocupaciones del partido político, aunque Juan Manuel dice que "nosotros no cobramos por nada. El veterinario es el único que cobra su trabajo igual que en cualquier lugar y también se cobra una tasa por recoger perros en la vía pública, que tendrán que abonar los dueños de dichos animales, aunque esas tasas corresponden al Ayuntamiento".

Este centro recibe continuamente nuevos perros, por ello puede pasar de tener en sus instalaciones 12 -como tenían hace dos semanas- a tener 40, como albergan actualmente. La intención de estos trabajadores se basa principalmente en conseguir que estos perros consigan una familia que los acoja. Y en este sentido, Juan Manuel Domínguez realiza la labor de contacto con protectoras y familias. De hecho, la mayoría de adopciones son gracias a sus movimientos.

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