Provincia de Cádiz

Israel califica de "censura cultural" la suspensión de su ciclo de cine

  • La embajada en España lamenta que el alcalde de Cádiz "haya avalado" una decisión que atribuye a una "política sectaria"

La embajada de Israel reaccionó ayer con contundencia a la decisión del Ayuntamiento de Cádiz de suspender un ciclo de cine israelí que empezó a proyectarse el pasado martes en un edificio municipal, el Espacio de Cultura Contemporánea (ECCO), y que concluyó precipitadamente este jueves cuando ya se habían proyectado dos películas y quedaban aún otras dos para completar el ciclo de cuatro cintas, seleccionadas por la embajada israelí y que llegaban a Cádiz avaladas por haber conseguido premios en distintos festivales internacionales. Así, la embajada calificó en una nota de prensa de "censura cultural" una decisión que lamentó que haya sido "avalada" por el alcalde de la ciudad, José María González.

El ciclo había comenzado en Cádiz el martes. Incluso el Ayuntamiento envió a la prensa el lunes una nota anunciando la proyección de las cuatro películas en su edificio municipal y la presencia en Cádiz de Jesús Arcos García, director de Proyectos Culturales de la embajada de Israel en España.

Israel cree "inaceptable" la decisión tomada por instituciones públicas de "un país amigo"

Pero sorpresivamente la historia cambió el jueves, cuando ya se habían proyectado las dos primeras películas del ciclo y cuando desde las redes sociales se lanzaron mensajes recordando al Ayuntamiento de Cádiz que se había adherido a la campaña internacional 'Espacio Libre de Apartheid Israelí', que promueve el boicot a Israel como respuesta económica a la ocupación de Palestina. Desde la Delegación Municipal de Cultura, la misma que días antes había avalado y anunciado el ciclo, se comunicó la suspensión a los organizadores, y se lanzó una nueva nota de prensa haciendo pública la decisión "al comprobar que [el ciclo] entra en contradicción con el acuerdo de adhesión a la campaña 'Espacio Libre de Apartheid Israelí', acordado por la junta de gobierno local del Ayuntamiento de Cádiz en sesión celebrada el 12 del agosto de 2016".

En la misma nota se reconocía que el ciclo cinematográfico constaba de "cuatro largometrajes de ficción que han tenido un largo recorrido por diferentes festivales europeos y el objetivo era la mera difusión cultural".

La reacción de la embajada israelí llegó ayer a los medios. Y fue dura y tajante al acusar al consistorio gaditano de tomar una decisión meramente política: "La suspensión del ciclo es un acto de censura cultural basado en criterios políticos, algo que nos recuerda épocas oscuras de la historia contemporánea. Consideramos inaceptable que instituciones públicas de un país amigo adopten medidas al dictado de organizaciones antiisraelíes y antisemitas. Las organizaciones y campañas dedicadas a boicotear a Israel en nada contribuyen a avanzar en el camino hacia la paz entre Israel y los palestinos, y tienen como objetivo demonizar no sólo al estado o al gobierno de Israel, sino también a todos sus ciudadanos y sus manifestaciones culturales, artísticas, etc".

El comunicado de la delegación diplomática pone después el acento en el regidor municipal José María González: "Lamentamos que el alcalde de Cádiz haya avalado esta decisión que va en contra del interés que se había manifestado de invitar a empresas israelíes a su ciudad con el fin de crear empleo. Esta política sectaria y aislacionista va en contra del objetivo de atraer inversiones en la ciudad, siendo los ciudadanos de Cádiz los principales perjudicados".

Del ciclo se llegaron a proyectar dos películas (Buenos días, señor Fidelman, de Yossi Madmoni, y El diluvio, de Gay Nativ), mientras que quedaron sin verse en Cádiz El casamentero, de Avi Nesher, y 2 Night, de Roi Werner.

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