Provincia de Cádiz

El cierre de negocios afecta ya a las zonas más céntricas

  • Locales de hostelería y comercios se clausuran o traspasan en la calle Luna después de muchos años de actividad · Los comerciantes lo atribuyen a la falta de incentivos

La sangría que se viene produciendo en los negocios en general y también en la hostelería está a afectando a establecimientos situados en calles céntricas y que tienen un buen paso de público.

Aunque no se conocen cifras oficiales sobre el número de negocios que ha cerrado en estos últimos años en el casco urbano, desde que se produjo el estallido de la crisis, cada vez son más los locales vacíos, no pocos de ellos alrededor del antiguo ayuntamiento, e incluso en calles céntricas y peatonalizadas. El principal motivo del cierre de negocios es la caída de la actividad económica, pero muchos comerciantes y pequeños empresarios coinciden en que ahora más que nunca se necesitan aumentar los incentivos e iniciativas lúdicas y turísticas para atraer al público al centro histórico. A la escasez de actividades lúdicas, se suma el despoblamiento paulatino y el estado de abandono que presentan muchas calles del casco histórico, donde ni siquiera hay papeleras, lo que hace muy difícil que estén limpias.

En este sentido se pronuncia el italiano Fabio Brazzoni, quien hace seis meses abrió la trattoría Da Fabio en la calle Luna y que ya se está planteando el traspaso debido a las difíciles circunstancias que le rodean. "La calle está toda sucia, al lado hay una tienda cerrada que ofrece también una imagen de suciedad. La ciudad no está bien cuidada; hay gente que orina en los cajeros y en la calle. Cuando abrí el negocio no pensaba que todo esto fuera así. Veo que están matando a El Puerto: hace cinco años no era así. Ahora todo se concentra en la zona de Misericordia. El sábado por la tarde están todos los comercios cerrados. Además, el centro no ofrece atractivos para el público, en cinco meses sólo se celebra el 'Monkey Week', no hay incentivos para las familias y las personas mayores -lamenta-. En ciudades vecinas las tiendas están abiertas sábados y domingos. La falta de actividad comercial acaba con la hostelería", concluye.

Como muestra de esta difícil situación para una parte del sector hostelero, hay que citar el cierre del bar cafetería Trevi, un establecimiento "de toda la vida" que ha visto clausurada su actividad tras muchos años abierto al público, en la calle Luna esquina con Nevería. Encontrarse en la zona peatonal de Luna y en el paso hacia la Plaza de Abastos no ha sido suficiente para el mantenimiento de su actividad.

Pero las dificultades no se limitan a la hostelería, también cierran en la misma calle otros negocios, como Spacio Óptica, una tienda especializada en la venta de gafas de sol, que ha cumplido 14 años abierta a los portuenses. Menos tiempo no obstante que la zapatería Beluca, un clásico que ha decidido cerrar tras 68 años de actividad.

Aunque como telón de fondo se encuentra la caída de actividad económica, la falta de motores comerciales en el centro es también causante de la falta de público, a lo que habría que unir la competencia de los centros comerciales, provistos de aparcamientos gratuitos. Pocos dudan a estas alturas que la apertura de franquicias en el casco histórico hubiera sido útil para atraer al cliente, aunque una parte del comercio tradicional nunca vio claro que fueran beneficiosas.

Se está haciendo evidente la polarización de la actividad terciaria, lo que implica que determinadas calles se consolidan como buen lugar para el negocio mientras otras se ven abocadas al aislamiento y sus comercios tienen que cerrar. Influyen en el éxito o fracaso de una zona la facilidad de acceso, la presencia de aparcamientos cómodos y la existencia de un motor comercial (una gran firma, sala de fiestas o centro cultural), que ofrezca un valor añadido.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios