Provincia de Cádiz

La fiscal recurre el traslado de Hawa

  • La mauritana condenada por cooperar en la violación de su hija va camino de su país para terminar de cumplir allí la pena pero tiene pendiente otra causa

La Fiscalía está intentando evitar que Hawa Mint, la mauritana condenada por cooperar en la violación de su hija, sea trasladada a su país para terminar de cumplir allí la pena de 12 años de prisión por agresión sexual que le impuso el Tribunal Supremo tras revisar una condena de la Audiencia Provincial de Cádiz, donde fue juzgada en marzo de 2009.

La fiscal que asistió al juicio por la agresión sexual a la hija de Hawa, ocurrida en Puerto Real en junio de 2007, ha pedido a la Audiencia de Cádiz que suspenda el viaje de Hawa. Argumenta que la mujer aún no ha sido juzgada por otro asunto en el que está procesada: en abril de 2009, tras el juicio, Hawa se encontró con su hija en Puerto Real, en el colegio al que acudía entonces la menor, y fue detenida porque ésta denunció que su madre la había amenazado. Hawa, con una orden de alejamiento respecto de su hija, lo negó. Dijo que había acudido al colegio ante una llamada del director y que allí se había encontrado con su hija casualmente en un pasillo. El incidente deparó un procedimiento penal y más de dos años después todavía no ha habido juicio.

Hawa Mint se encuentra ahora en Madrid, en una prisión, y esta semana iba a ser trasladada a Mauritania, junto con El Moctar Ould, también condenado a 12 años de cárcel por violar a la hija de Hawa (la menor era entonces su esposa), en aplicación de un convenio bilateral para cumplimiento de penas en el país de origen. Ambos solicitaron el año pasado el traslado a su país. Y el Ministerio de Justicia lo aprobó pero el viaje se fue retrasando tanto que pasó un año y Hawa y El Moctar seguían encarcelados en España. Hace poco, el asunto fue retomado y los dos presos iniciaron el camino hacia Mauritania. Allí deben ingresar en una prisión y continuar cumpliendo la pena que les impuso el Tribunal Supremo español.

No obstante, todo indica que no eso no sucederá así. Hay suficientes indicios que llevan a pensar que a Hawa y a El Moctar les espera la libertad en su país.

La sentencia que los condenó relata que la menor no quería mantener relaciones sexuales con su marido, con El Moctar, y que su madre y su padre (también condenado, aunque a dos años y medio de prisión) la amenazaban y le decían que si no accedía, la llevarían a Mauritania y allí la lapidarían. También dice la sentencia que Hawa llegó a morder a su hija en un pecho para obligarle a acostarse con El Moctar y que luego éste violó a la menor.

Pese a ello, el Gobierno mauritano apoyó a los procesados y promovió la idea de que eran juzgados (y condenados) por haber casado a su hija, una menor, con un adulto. Algo que, argumenta, en Mauritania es legal.

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