Provincia de Cádiz

"El traslado de la Facultad deberá estar condicionado a la calidad educativa"

  • El nuevo decano de Ciencias de la Educación, Manuel A. García Sedeño, supedita el cambio de ubicación del centro a las condiciones de espacio, "que deberán ser mejores que las actuales"

Manuel Antonio García Sedeño (Quesada-Jaén, 1960) es, desde el pasado 20 de mayo, el nuevo decano de la Facultad de Ciencias de la Educación. El profesor titular de la Universidad de Cádiz y miembro del Departamento de Psicología sustituye en el cargo a José María Mariscal Chicano, que el pasado 17 de abril tomó posesión como director general de Infraestructuras y Patrimonio de la UCA.

García Sedeño, que venía ejerciendo el cargo de vicedecano de Orientación, Tutoría y Formación del centro académico, será el máximo responsable de Ciencias de la Educación por el plazo de un año, hasta mayo de 2016, cuando se convocarán elecciones a decano. Por el momento no ha decidido si se presentará o no a esos comicios. Deja la puerta abierta. Todo dependerá, expone, del balance que, junto con sus compañeros de equipo, realice del trabajo desarrollado a lo largo de los próximos doce meses, así como de los objetivos que les queden por cumplir.

Con este medio también ha hablado sobre el posible traslado de la Facultad al Campus de Cádiz, en concreto al edificio Valcárcel. Ésta es una aspiración de la institución académica gaditana que cuenta con el apoyo de la Junta de Facultad de Ciencias de la Educación, pero el nuevo decano se muestra "prudente" a la hora de abordar este asunto. Principalmente, porque como bien apunta el propio doctor en Psicología, no está en manos ni de su Facultad ni de la propia Universidad ejecutar esta operación. "Para mudarnos a Cádiz es preciso la implicación de la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía. Deben ponerse de acuerdo. Hay que partir de ese punto. Y también somos conscientes de que aún sigue abierto el litigio entre Diputación y la empresa Zaragoza Urbana, a lo que hay que añadir que el tablero político municipal va a cambiar y no sabemos qué uso va a querer darle a Valcárcel el nuevo equipo de Gobierno". Por todo ello, García Sedeño sostiene que hablar en estos momentos del traslado de la Facultad supone "especular". "Ahora mismo está todo en el aire y quienes deben mover ficha son esas otras tres instituciones: Diputación, Ayuntamiento y Junta", reitera.

No obstante, especifica que, en el caso de que finalmente las administraciones apuesten por el traslado, éste deberá estar condicionado a "la calidad y la excelencia educativa". En este punto, el decano recuerda que en octubre de 2013 la Junta de Facultad se mostró partidaria de apoyar el cambio de Campus, "siempre que dicho cambio suponga mejorar las condiciones que tenemos actualmente". "Si las condiciones y la comunicación entre administraciones mejoran, siempre estaremos abiertos al diálogo".

Como en diversas ocasiones ha resaltado el rector de la UCA, Eduardo González Mazo, la institución académica sólo se plantea, a día de hoy, ubicar Ciencias de la Educación en Valcárcel porque es, según los estudios que han realizado, el único edificio de la capital con capacidad para los más 2.500 alumnos y 150 profesores que integran la Facultad y que también dispone de espacio para albergar pistas deportivas y un aparcamiento. García Sedeño hace hincapié en estas condiciones: "Impartimos títulos con singularidades importantes, y para la titulación de Actividad Física del Deporte precisamos de instalaciones deportivas. Si los espacios de los que disponemos en Puerto Real los podemos tener en Cádiz y se dan las circunstancias, se podrían empezar las negociaciones. Pero siempre y cuando se nos garanticen que vamos a poder impartir una educación de calidad. No tendría sentido mudarnos para estar peor o no poder dar las clases en condiciones. No podemos perder calidad". Y concluye: "Deberá imperar el sentido común".

La actual sede de la Facultad de Ciencias de la Educación se edificó pensando en unos 500 alumnos y en medio centenar de docentes. Es por ello que ha sido necesario cuadrar horarios, reordenar espacios y habilitar otros, como el Aulario del Campus de Puerto Real. La mitad de esta instalación se destina actualmente a impartir docencia a los estudiantes matriculados en las cuatro titulaciones de Ciencias de la Educación (Magisterio en Infantil, Magisterio en Primaria, Psicología y Actividad Física del Deporte). El decano reconoce que no andan sobrados de espacio, pero también indica que las clases del cercano Aulario son de gran de capacidad y que en el Campus de Puerto Real disponen de un polideportivo, una piscina climatizada y pistas deportivas.

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