Sigue el desembalse controlado de agua en la presa de Bornos con el 91% de su capacidad
La estación abre una de sus compuertas y uno de los aliviaderos.
Carlos García, el chaval de Grazalema que se dejó el ceceo en un estudio de radio
El desembalse controlado de agua en la presa de Bornos sigue su curso este domingo 22 de febrero en una jornada en la que el embalse está al 91% de su capacidad con 182,42 hectómetros cúbicos, según datos de SAIH Hidrosur, el Sistema Automático de Información Hidrológica de las Cuencas Andaluzas dependiente de la Junta de Andalucía.
La estación ha abierto una de sus compuertas así como uno de sus aliviaderos que conectan, directamente, con el río Guadalete y éste, a su vez, con el cercano embalse de Arcos.
El pantano de Arcos alcanza este domingo día 22 el 93% de su capacidad con 13,58 hectómetros cúbicos de un total de 14,60 hm3.
Este tipo de desembalses programados se acometen, entre otros motivos, por seguridad estructural, y reducir crecidas del río, laminando las avenidas mediante alivio o desembalse de aguas (que consiste en retener temporalmente el agua de un río durante una avenida o fuertes lluvias para reducir su caudal máximo aguas abajo)
Autorizado el regreso de 35 vecinos más a sus casas en Grazalema
Por otro lado, la Junta de Andalucía ha autorizado este domingo el regreso a sus hogares de 35 personas de 22 viviendas en Grazalema , dentro del proceso escalonado de vuelta tras las inundaciones provocadas por las últimas borrascas.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias del Gobierno andaluz, Antonio Sanz, en un mensaje difundido en redes sociales, ha detallado que el comité técnico dirigido por la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha trabajado durante todo el fin de semana en la evaluación y análisis de los inmuebles situados entre las calles Pie de Palo y Las Parras para autorizar el retorno seguro, y ha agradecido a los vecinos su colaboración y comportamiento ejemplar durante la emergencia.
Esta avance permite reducir aún más el área considerada como zona de exclusión, mientras se continúan las inspecciones derivadas de los estudios geológicos.
Con el regreso de estas 35 personas quedan 86 vecinos desalojados que no pueden regresar a sus viviendas hasta que los informes técnicos garanticen plenamente la seguridad.