Asta Regia, desarrollo y caída de un reino turdetano (II)

Cuaderno de excavaciones de Manuel Esteve.
Cuaderno de excavaciones de Manuel Esteve.

24 de mayo 2011 - 05:00

La ciudad de la historia

EL desarrollo de la ciudad -estado en el ámbito turdetano, y con él el de Asta, fue ya analizado por O. Arteaga, quien estructuró una serie de fases para identificar este proceso: La introducción de la economía comercial -marítima en el S.W. peninsular desde Gadir estimula el impulso de la economía monetaria en la zona. Esta economía precisa de una regulación más racional, que se organiza desde las ciudades, pues la ciudad 'centraliza' la administración económica de un territorio con el control de la producción agropecuaria para su comercialización. Por otro lado, la administración económica precisa de la reorganización parcelaria de las tierras de la ciudad - estado y del desarrollo de nuevos elementos, como instalaciones portuarias.

Este auge urbano genera el desarrollo de las instituciones en la ciudad: de ahí la profusión de nuevos órganos (consejos, senados, etc.) para regular estas actividades y el desarrollo de templos o santuarios de divinidades protectoras de empresas comerciales. Además, impulsa el desarrollo de una planificación urbanística, con profusión de edificios que denotan su pujanza económica. El desarrollo de estas instituciones beneficia tanto a los hombres de negocios y propietarios de medios marítimos como a la vieja aristocracia dueña de las tierras, que controlan las instituciones de la polis.

Un esquema que puede aplicarse a Asta. La ciudad debió de integrarse en el círculo de Gadir mediante una alianza comercial. Y, como parece deducirse del texto de Estrabón (Str. III, 2, 2), era un lugar idóneo porque "Asta, donde los gaditanos suelen reunirse a menudo … no está a mucho más de cien estadios del arsenal de la isla". Hablamos de un punto próximo al puerto de Gadir, ya entonces Puerto de Menestheo, en Dehesa de Bolaños. Era un emporio abierto al tráfico de mercancías de procedencia púnica y griega, y en el que se establecían acuerdos comerciales. Quizás por ello los romanos cambiaron el topónimo Asta por Hasta (en latín, lanza) pues en los lugares donde se tasaban las mercancías se clavaba una lanza en el suelo para marcar el espacio y proceder a la venta de éstas 'sub hasta', es decir, en subasta.

Las excavaciones de Asta de M. Esteve en los años 40 del pasado siglo nos dejaron una secuencia de materiales cerámicos que arranca desde el siglo V a.C. con la aparición de cerámicas púnicas. Un indicador de que la alianza comercial ya estaba en marcha, con el intercambio de manufacturas gaditanas-púnicas por productos agrícolas del Bajo Guadalquivir. La existencia de fragmentos de cerámica ática del siglo IV a.C. constata además que los intercambios alcanzan al Mediterráneo Oriental (en un momento en que, recordémoslo, las salazones de Gadir han llegado a Atenas).

Desde el año 300 a.C., a partir de las emisiones de moneda en Gadir, la economía de Asta se orienta definitivamente a la gran exportación. Por entonces, son ya los cartagineses quienes introducen en la Turdetania su modelo de producción agrícola: como describe Diodoro (Diod. 20, 8, 3-4) en los territorios de Cartago se había extendido la vid, el olivo y los cultivos de regadío, un policultivo mediterráneo característico que coexistirá con la producción ganadera y cerealística indígena. Pero no estamos hablando de la introducción de estas especies (que ya existían en Iberia desde al menos el siglo VI a.C.), sino de la implantación una explotación racionalizada orientada a aumentar la productividad. Y Asta era el punto idóneo desde el cual organizar esta explotación.

La interpretación del Bronce de Lascuta (CIL II, 5041), puede ayudarnos a entender este paso. Esta inscripción, de 189 a.C., nos indica que Hasta Regia (ya con H) extendía su influencia a gran parte de la Turdetania occidental. Pero la interpretación de la inscripción, desde L.A. García Moreno, ha contemplado dos interpretaciones: por un lado, si Hasta tenía esclavos en la Torre Lascutana, esas tierras le pertenecían por derecho de conquista (tras una serie de enfrentamientos entre ciudades turdetanas que las fuentes escritas han silenciado). Desde esta perspectiva, la aristocracia guerrera de Hasta ejerce un control militar sobre el territorio y subyuga a su población con la servidumbre. Pero también si Hasta tenía esclavos en la Torre Lascutana es porque está reproduciendo el modelo de pacto que ha recibido de Gadir, y que se vincula con el desarrollo de la polis como centro de administración de territorios. Lascuta es una ciudad-estado cuya producción (a juzgar por la iconografía de las monedas libio-fénices del II a.C.) se vincula con los intereses de Gadir y Cartago, y 'pacta' con Hasta Regia una alianza comercial que implica la provisión de mano de obra en servidumbre para enviar a Hasta los productos agrícolas que necesita (en un momento en que, como nos muestran las excavaciones en la extensión de la necrópolis, la ciudad ha tenido un incremento de población notable).

Si tomamos la segunda opción, queda claro que la alianza comercial dejaba en manos de Hasta Regia la administración de los territorios del interior de la provincia de Cádiz, mientras que las factorías libiofénices de la costa (desde Carteya o Baelo) estarían en la órbita de Gadir. Hasta Regia amplió así su área de influencia, reorganizando nuevas parcelaciones de tierra, como se definía en el modelo cartaginés. Por lo mismo, desarrolla un conjunto de instituciones administrativas que promociona a nuevos grupos mercantiles e impulsa el desarrollo urbanístico: la ciudad, el puerto, el templo.

a) La ciudad se embellece, y se consolida su recinto amurallado: una simple acción preventiva ante posibles contraalianzas de las polis vecinas, que, siendo soberanas, podían romper los acuerdos pactados y cambiar las relaciones si las circunstancias eran oportunas. Del aspecto urbanístico poco podemos decir, pero quizás el hecho de aparecer una escultura de un león ibero-romano en La Mariscala datable en estas fechas, y similar a otro aparecido en la cercana Carissa (Bornos), revela aspectos- quizás funerarios - del régimen monárquico imperante tanto aquí como en otras ciudades turdetanas.

b) El acuerdo comercial con Gadir supone que las exportaciones de Hasta se canalizan a través del nuevo Puerto de Menestheo, aunque Hasta cuenta con un puerto secundario propio, que podemos buscar más allá del área de influencia de Gadir, quizás en el espacio entre Rota y Sanlúcar.

c) Del mismo modo que Gadir potenció el desarrollo de las actividades mercantiles bajo la protección de Hércules Gaditano, Hasta potenció el culto del Oráculo de Menestheo (que ya vinculaba a Gadir con las empresas mercantiles atenienses del siglo IV a. C). El Oráculo, según se desprende del texto de Estrabón (Str. III, 1, 9), estaría ubicado en las proximidades del faro del Kaipionos Pyrgos (Chipiona), en área de dominio hastiense.

Las excavaciones de Hasta revelan que, junto a la cerámica púnica o griega, existe ya en el siglo III a.C. cerámicas turdetanas propias. Es también un claro exponente del desarrollo comercial que ha adquirido la ciudad en el propio ámbito turdetano. Pero esta situación cambiará desde 237 a. C., cuando los Bárquidas, en pleno conflicto con Roma, apresuren la invasión de la Península Ibérica.

Fco. Antonio García Romero

Eugenio J. Vega Geán

Centro de Estudios Históricos Jerezanos www.cehj.org

Jesús Montero Vítores. CEHJ

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