Cultura

Diluvio de sinergias en el Villamarta

  • El Teatro presenta su versión de 'El diluvio de Noé' que llegará el 20 y 21 de abril

Neftalí Pérez, Eduardo Aguirre de Cárcer, Francisco Camas, José Miguel Román y Erregiñe Arrotza ayer durante la presentación de la ópera. Neftalí Pérez, Eduardo Aguirre de Cárcer, Francisco Camas, José Miguel Román y Erregiñe Arrotza ayer durante la presentación de la ópera.

Neftalí Pérez, Eduardo Aguirre de Cárcer, Francisco Camas, José Miguel Román y Erregiñe Arrotza ayer durante la presentación de la ópera. / miguel ángel gonzález

"Una obra que dejará una marca indeleble en el corazón del público". Así define el director de escena Eduardo Aguirre de Cárcer la ópera 'El diluvio de Noé'. Lo hizo ayer, durante la presentación de esta producción del Teatro Villamarta que se pondrá en escena los días 20 y 21 de abril, a las 20 horas, en el coliseo jerezano. "Más allá de lo que en el Génesis se cuenta, esta obra forma parte de la memoria colectiva de la humanidad. En cualquier cultura, el mito del diluvio existe", añadió Aguirre. Desde esta perspectiva, y partiendo de los misterios medievales, Benjamin Britten recoge el texto y lo pone en música a mediados del siglo XX. "Crea con ello una obra de arte absolutamente extraordinaria, de una efectividad musical y teatral sorprendentes", añadió.

Un trabajo que implica a colectivos educativos, culturales y de integración y aborda el título operístico del compositor con un enfoque más actual. "Será el colofón a la temporada lírica", señaló en rueda de prensa Francisco Camas, teniente de Alcaldesa de Urbanismo, Dinamización Cultural, Patrimonio y Seguridad. En su intervención, destacó que se trata de una obra que "acerca la ópera de una forma divertida y amena a todos los públicos pero, especialmente, a los jóvenes". Una participación e integración que no sólo incluye la faceta musical e interpretativa, sino que se extiende al ámbito creativo relacionado con la escenografía y vestuario.

La obra es un proyecto de ciudad del que forman parte unas 350 personasParticipan colectivos educativos, culturales y de integración en un enfoque más actual

De Cárcer explicó que su puesta en escena (ha participado en las tres ocasiones que las ha producido el Villamarta) propone "una vuelta de tuerca" al mito del diluvio universal. Así las cosas, su visión de la obra de Britten plantea una obertura inicial -de unos 20 minutos de duración- para presentar una realidad con los suficientes argumentos para suscitar el enfado divino. Esos argumentos se sustentan en la degradación medioambiental de la naturaleza, una degradación que también se extiende a las relaciones entre los seres humanos. "El Diluvio, como tábula rasa, regenerará a la humanidad y a la naturaleza", añadió el máximo responsable escénico. Ese nuevo enfoque fue trasladado a los colectivos participantes para que "cada cual aportara su perspectiva desde unos parámetros estéticos propuestos". A este respecto, hizo hincapié en el "grado de generosidad e ilusión tanto de los niños y jóvenes como de las instituciones involucradas". Destacó que 'El diluvio de Noé' "no es una ópera infantil al uso, sino que tiene un contenido muy profundo". Tras la representación de este 'Diluvio de Noé', se mostró convencido de que este montaje "dejará un poso indeleble en espectadores y participantes", además de servir de impulso "a nueva generación de músicos, cantantes, bailarines, escenógrafos", etc.

Por su parte, José Miguel Román, que debuta como director musical, señaló que la puesta en escena de esta título operístico lleva implícita la palabra "sinergia, un término que me encanta". Sinergías que, en su opinión, han recorrido todas las direcciones posibles "en un proyecto con tantas patas". Desde el punto de vista musical, a los 14 profesores de música que forman parte de la orquesta se suman casi 40 músicos amateurs previamente seleccionados. "El hecho de tocar juntos ha generado un proceso de reatroalimentación. Cuando veo esto se me escapa una sonrisa: la música compartida es mucho más", precisó.

El Teatro Villamarta ha querido convertir la ópera 'El diluvio de Noé' de Benjamín Britten en un proyecto de ciudad del que forman parte unas 350 personas. Destaca la coordinación de escenografía de Javier Velasco, las creaciones de Javier Velasco y el vesturario y estilismo de Erregiñe Arrotza. Además de los cantantes solistas, los directores de escena y musical y el equipo técnico del coliseo jerezano, participan como grupo de animales alumnos de la Escuela de Música y Danza Belén Fernández, la Escuela de Música y Danza Musicry y el Conservatorio de Música Joaquín Villatoro; harán de Congregación miembros del Taller de Música Copad de Afanas y del Coro Teatro Villamarta, además de su formación coral joven; colaboran en labores de escenografía y vestuario alumnos de la Escuela de Arte de Jerez y el IES La Granja. A ellos se suma el centro de UPACE, cuyos alumnos harán un mural photocall inspirado en esta obra operística, que podrá verse en el vestíbulo.

Los cantantes Ángel Rodríguez y Leticia Rodríguez, junto al actor Felipe García Vélez, interpretarán los papeles principales. El elenco solista lo completan personas que han sido seleccionadas tras un proceso de audición.

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