Don Antonio de la Banda y Vargas

La Academia, hoy

20 de junio 2008 - 05:00

CONVOCA hoy esta Real Academia un acto conmemorativo de la figura de un académico ejemplar, impulsor del Instituto de Reales Academias de Andalucía, y es pretensión nuestra que no caigan en el olvido hombres que se impusieron la tarea de hacer valer su causa justa y que son ejemplo de decisión y de perseverancia.

Antonio de la Banda y Vargas, presidente que fuera de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, es uno de esos hombres que fueron protagonistas de aquella larga marcha, de aquella aventura que en su caminar hizo posible que se estrecharan los lazos de amistad ente tantos académicos, que llegamos a formar una gran familia con proyectos e ilusiones comunes hasta alcanzar una meta, una hermosa meta de participación, entrega y servicio a nuestra sociedad, de servicio a Andalucía.

Su personalidad hizo posible que cerrásemos filas alrededor de nuestros distintos presidentes, pensando siempre en los intereses comunes, y regando la amistad entre todos con la comprensión y el afecto.

Hay varias facetas que esta tarde trataremos de presentar de la figura del académico fallecido. De una parte la vertiente humana donde los contenidos éticos y religiosos serán el soporte de su abnegada vida. Esta dimensión estuvo claramente recogida por el cardenal de Sevilla, don Carlos Amigo Vallejo, en su homilía de la misa corpore insepulto. Hoy será nuestro compañero de corporación Fernando García Gutierrez S.I. quien nos recuerde esta vida ejemplar.

De otra parte, el perfil universitario de Antonio de la Banda, catedrático de Historia del Arte en la Universidad Hispalense, que hacía de sus lecciones auténticas piezas oratorias, regalo que añadía a su formación erudita en el conocimiento de la materia a tratar. El académico sevillano Ramón Corzo Sánchez, compañero en la actividad docente y en la cultura universal que atesoraba el homenajeado, nos dará una pincelada de su quehacer universitario.

La vida académica de Antonio de la Banda fue riquísima. Tras esta aseveración nada vamos a descubrir, pero sí recordar su infatigable entrega a la imbricación de las Academias en la sociedad. Nadie mejor que nuestro compañero Rafael Manzano Martos que compartió con él el arte de narrar cualquier obra arquitectónica, cualquier expresión artística en las que ambos coincidían como extraordinarios maestros.

Sin embargo la Real Academia de San Dionisio celebra hoy esta Sesión Necrológica porque Antonio de la Banda siempre estuvo junto a nosotros estimulándonos, aconsejándonos, con su claridad y exactitud, en nuestra trayectoria. Se interesó vivamente por la pintura jerezana en el siglo XIX y aún resuena su magistral voz en este foro donde participó cada vez que solicitábamos su presencia.

Esta tarde, una vez más, nos reunimos en torno a don Antonio de la Banda y Vargas para seguir testimoniándole nuestra gratitud y nuestro cariño, hoy tristemente y teñido por la nostalgia del recuerdo. Sirvan estas líneas para convocar a todos cuantos deseen acompañarnos esta tarde a partir de las ocho y media en la sede social de la Academia, calle Consistorio 13.

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