Cultura

Hodgson, la fidelidad a la melodía y a Supertramp

  • El ex cantante de la banda británica regala canciones inolvidables a un público entregado

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Hablar de la historia de lo acaecido entre Roger Hodgson y Supertramp es prácticamente equivalente a hablar de lo sucedido entre Roger Waters y Pink Floyd. Una lucha interna de liderazgo entre Davies y Hodgson que a la par eran poseedores ambos de una enorme capacidad compositiva e interpretativa, eran el tándem perfecto a nivel musical pero también a ese nivel y a nivel personal ambos eran la noche y el día. Rick Davies, fundador real de la banda británica y cerebro de la misma, estuvo acertado tras muchas audiciones al elegir a Hodgson y fue en gran parte el responsable de que en el subconsciente de más de tres generaciones, quedaran las melodías del enorme legado que dejaron Supertramp en poco más de una década.

Hodgson, que lleva sin publicar álbum y temas propios más de 15 años, es el gran valedor actual de los éxitos de Supertramp en directo, habida cuenta de que abandonó la mítica banda en 1983 y que esta dejó de girar por la enfermedad sufrida por Davies en 2015. Es de justicia repetir una y otra vez que Charles Roger Pomfret Hodgson acuñó gran parte de los éxitos que obtuvo Supertramp en la década de los setenta y principios de los ochenta. El guitarrista de la voz aguda reprodujo el jueves en La Tonelería canciones memorables- de dificilísima ejecución vocal al exigir las mismas tonos extremadamente altos- del enorme catálogo de éxitos de la banda británica, canciones con unas melodías perfectas sustentadas por una banda de músicos de enorme calidad técnica, pero que ni de lejos consigue el peso y la contundencia de los músicos que formaron la mítica banda original -emular a Davies por otro músico es altamente difícil- y del que nos queda, para los amantes de la banda como prueba de cargo para la posteridad, el mítico 'Paris', su doble álbum en directo y del que seguro que más de un lector tiene una copia en su hogar. No importa, Roger Hodgson y su banda -que lo apoyó también vocalmente de manera excepcional- dieron un concierto magnífico y memorable de una calidad musical e interpretativa excelente.

El ex Supertramp supo trasladarnos a un sonido único de los años setenta, sonido que por aquel entonces nadie había sabido transitar ni alcanzar como sí lo hizo Supertramp. Una especie de pop/rock sinfónico e incluso progresivo premonitorio de la música que vendría después de aquellos años tan fructíferos para el rock y la música popular en general.

Ya desde el inicio del show arrancó una inmensa ovación al publico al pisar las tablas del escenario del patio de La Tonelería de las bodegas González Byass. Hodgson se presentó ataviado con un traje blanco y su clásica melena que le dotaba de cierto carácter mesiánico y supo conectar con el publico, primero con sus palabras "os ruego tan sólo una cosa, que por dos horas dejéis vuestros problemas a un lado y disfrutéis de este momento" , y luego con la ejecución magistral de impresionantes piezas como 'Take the Long Way Home' con la que abrió el concierto y anunciada por esos míticos acordes de piano y el ya clásico "riff" de armónica que tantas bandas posteriormente imitaron. No pudo empezar mejor el concierto, luego vinieron otras piezas únicas como por ejemplo 'Hide in Your Shell' -con algún problema técnico en el sonido ajeno a la banda-, la magistral 'School' que estremeció al público junto con la impresionante 'Fool,s Overture' pasando por auténticos himnos generacionales como 'Breakfast in America' y 'The Logical Song' que alcanzaron momentos de alta intensidad y clímax ante un público entregado y magnífico que logró emocionar al cantante.

Cuando fue requerido por el público para que volviera al escenario, Hodgson correspondió y apareció de nuevo para descolgarse con otras dos composiciones sublimes, alegres y optimistas, 'Give a Little Bit!' y 'It's raining again'.

Se dice que Davies y Hodgson tuvieron, supuestamente, un pacto de caballeros al separarse. Ninguno interpretaría las canciones del otro en solitario y, mucho menos, bajo el nombre de Supertramp. Fiel a ese pacto no sonaron 'Goodbye Stranger' ni 'Crime of The Century', por tanto podemos decir que el jueves casi vimos a Supertramp en nuestra ciudad y que asistimos a un concierto memorable y difícil de olvidar en mucho tiempo. Muchos pudieron disfrutar en directo de la banda sonora de sus vidas.

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