Música

“Jerez es una ciudad mágica, es una joya a la que muchos no han descubierto”

  • La actriz Leonor Watling regresa este sábado a la ciudad para ofrecer, en las bodegas Lustau, un concierto con su grupo musical, Marlango, con el que celebra sus 15 años de trayectoria

Leonor Watling y Alejandro Pelayo conforman Marlango.

Leonor Watling y Alejandro Pelayo conforman Marlango.

El incomparable marco de las bodegas Lustau encandiló a Leonor Watling durante el rodaje de la serie La Templanza en septiembre de 2019. Ahora, casi dos años después, la actriz retorna a Jerez para ofrecer un concierto con su grupo, Marlango, que tendrá lugar este sábado a partir de las 22 horas en dicho enclave. La propuesta, enmarcada en un ciclo de dos actuaciones (una en Lustau y otra en Bodegas Fundador con Javier Ruibal) llega avalado por la empresa Espacio Vors, que se estrena así en el calendario cultural de la ciudad.

“La verdad es que me hacía mucha ilusión volver a Jerez, y de hecho, cuando estuve rodando La Templanza prometí que regresaría pronto. Recuerdo que uno de los días Juan (Mateos) de Lustau, insistió en que visitara la bodega. Yo estaba incluso vestida con la ropa del rodaje porque acabábamos de terminar, pero accedí, me enseñó la bodega y quedé maravillada, porque es como un lugar mágico. Y si encima te tomas un palo cortado...”, explica Leonor Watling.

Marlango celebra este año, ya que la pandemia se lo impidió el pasado, sus 15 años como grupo, y lo hace con la gira ‘Delicatessen’, una gira que en palabras de Leonor Watling “destaca porque vamos solamente Alejandro Pelayo con el piano y yo. Creo que hemos encontrado una manera de hacer conciertos en la que, en estos tiempos tan extraños donde es tan excepcional llenar un concierto, creamos un ambiente íntimo y diferente, es como una reunión y en cierta forma nos dejamos llevar por la inercia que nos marque el propio público. Intentamos que ocurra lo que todos quieran que ocurra”.

“Creo que va a ser un concierto especial, porque además será la primera vez que actuemos en un sitio como éste, en una bodega. Hemos llegado a tocar en lugares extraños, pero estoy segura de que éste es especial”, añade.

En estos 15 años de trayectoria profesional como grupo, Marlango sólo ha actuado una vez en Jerez, en 2008 cuando tocaron en el patio de San Fernando del Alcázar. “Ha sido la única vez que hemos tocado en Jerez, por eso ya teníamos ganas, ha pasado tanto tiempo...De todos modos, soy mala para recordar cosas, para eso Alejandro es mejor, porque tiene una memoria... ”.

Como muchos artistas, Leonor Watling no oculta que la pandemia “ha sido muy complicada para todos, no sólo para los artistas, sino también para los promotores, técnicos... Está claro que poco a poco van haciéndose más cosas, pero ha sido difícil. Además, nos hemos sentido abandonados, creo que desde el Ministerio de Cultura se nos tenía que haber arropado un poco más”.

“De hecho nosotros teníamos una gira preparada para abril en la que celebrábamos 15 años del grupo, y tuvimos que pararla. En verano se hicieron algunas cosas, pero muy poco a poco. En nuestro caso, nuestro barco ha ido manejándose bien desde entonces, y ahí vamos”.

A la hora de definir su estilo como grupo, Watling centra su discurso en su compañero de viaje, Alejandro Pelayo, “al que es una delicia escucharlo tocar en directo, es una persona muy relajada”, pero también reconoce que sus versiones “son también una mezcla de vino, alcohol y amor”, asegura entre risas.

Su papel en La Templanza y su estancia en Jerez le ha servido para “descubrir una ciudad distinta, creo que lo tiene todo para ser esa joya que muchos no conocen, pero que está a punto de estallar como destino idóneo. Hay mucha gente que conoce Sevilla, conoce Cádiz, pero Jerez no, y es una maravilla, yo me marché encantada con sus bodegas, con sus caballos y también con su gente. Como he dicho antes, tiene algo mágico que no he encontrado en otros lugares”.

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