Cultura

Morante pone a la corrida concurso de Feria de Jerez en su punto de mira

  • Juan José Padilla se convierte en el hombre de campo y de confianza del torero de la Puebla

Juan José Padilla y Morante de la Puebla, en Fuente Rey, donde pasta la ganadería de Bohórquez Juan José Padilla  y Morante de la Puebla, en Fuente Rey, donde pasta la ganadería de Bohórquez

Juan José Padilla y Morante de la Puebla, en Fuente Rey, donde pasta la ganadería de Bohórquez

Fuente Rey también es bonito en una tarde tristona como la de ayer. El solar de los murubes de los Bohórquez no verdea brillante con el cielo gris, pero se suaviza al aire liviano del atardecer invernal. Los toros de saca reburdean y se mueven con la pereza de animales libres y sin prisa y dos hombres los miran y remiran desde un todo terreno.

Morante de la Puebla y Juan José Padilla se ponen serios cuando miran a un toro. Más que miran admiran a tan hermosos ejemplares. calibran caras, culatas, capas... Calculan volúmenes y pesos para dentro de unos meses. Recuerdan comportamientos y hechuras de otros toros en el campo y aprecian los caracteres que definen la hechura de un murube. Disfrutan.

Miradas profesionales. Serias. Se miran, comentan, dan una vuelta para mirar desde otro ángulo, llaman la atención de un toro, de otro.

Un murube de Fuente Rey no puede faltar en la corrida concurso de Jerez de la Frontera. "Para el sábado de Feria de Jerez", indica Morante que le dice a Juan José Padilla lo bonito que sería recuperar tan señero y tradicional festejo y que nada le gustaría más. "¿Lo hacemos?"

Juan José Padilla le dice que es el indicado para recuperar ese festejo. Amigo íntimo desde hace muchos años y hombre de confianza de Morante, el de La Puebla a su vez le encarga ver los toros de ese festejo que ha puesto, oficiosamente, en su punto de mira, como hombre de campo. Ya se han repartido los papeles.

Morante de la Puebla es muy de la plaza de Jerez, no se olvide aquellas mañanas de entrada de la primavera en la que disfrutaba repintando y remozando el coso con el lujo de la compañía de Rafael de Paula, al solecito.

El Ciclón de Jerez conduce y José Antonio apunta notas y números en su libreta. La última edición de la corrida concurso de ganaderías de Jerez de la Frontera fue en 2014 y no se celebraba desde 1990.

Un "Guajiro", segundo de la tarde, negro mulato de 475 kilos y marcado con el hierro de Jandilla, el número 133 y el guarismo de diciembre de 2008, fue premiado en 2014 como el mejor toro de la corrida concurso de ganaderías, un acontecimiento taurino que hizo historia a los 24 años de su última edición. Precisamente lo toreó Juan José Padilla, alternando con Ponce y El Fandi, dándose el lujo de que en su increíble hoja de servicios figure el triunfo en la corrida concurso de Jerez.

Aquella tarde se lidiaron toros de Zalduendo, con nobleza, de Jandilla, premiado con la vuelta al ruedo por su bravura, de Torrestrella que al final vino a menos, de Santiago Domecq premiado también con la vuelta al ruedo, de Torrealta que vino a menos y de Fuente Ymbro, también a menos.

Enrique Ponce cortó una oreja y dos orejas. Juan José Padilla, dos orejas y ovación. El Fandi, silencio y dos orejas y la terna salió a hombros. Además del toro de Jandilla, fue premiado como el triunfador de la corrida Padilla y Antonio Montoliú y Daniel Duarte mejores miembros de la cuadrilla.

Ahora le toca a Morante , que quiere torear este tradicional festejo perdido que puso a Jerez como destino del mundo del toro desde 1955, cuando se creó a iniciativa de Álvaro Domecq Díez, indultándose siete toros en todos esos años. Retos más difíciles ha superado el torero de la Puebla.

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