fernando gallo colón. escritor y profesor

"El Perro de Paterna era un cantaor grande y una persona muy auténtica"

  • El próximo lunes se cumplen 20 años de la muerte de Antonio Pérez Jiménez, 'El Perro de Paterna', un cantaor "que se convirtió en la seña de identidad de su pueblo", Paterna de Rivera.

El escritor y experto en la figura de El Perro de Paterna, Fernando Gallo Colón, ayer. El escritor y experto en la figura de El Perro de Paterna, Fernando Gallo Colón, ayer.

El escritor y experto en la figura de El Perro de Paterna, Fernando Gallo Colón, ayer. / julio gonzález

-Si ahora mismo yo fuera a Paterna de Rivera y le preguntara a algún joven entre 20 y 30 años quién es El Perro de Paterna, ¿me sabría contestar?

-Pues creo que sí porque, por un lado, Antonio fue un gran embajador de su pueblo, convirtiéndose, a mi parecer, en la mayor seña de identidad que tiene Paterna de Rivera, y, por otro, creo que esa relación de El Perro con Paterna es de reciprocidad porque a Antonio se le ha reconocido en Paterna de Rivera donde tiene una calle, un monumento y una placa en su casa, además de que fue nombrado Hijo Predilecto de la localidad. Aunque también te pueden decir que El Perro de Paterna es un restaurante (ríe) que lo es pero quizás esa es otra huella de Antonio, a lo mejor la más importante, porque ese era su bar, un lugar donde había un auténtico peregrinaje de gente para ir a verle porque los aficionados sabían que si no estaba en sus compromisos profesionales fuera estaba atendiendo en su bar.

-Usted es autor de un estudio sobre el cantaor que se publicó en 2013 y que el pasado año tuvo su segunda edición ampliada, ¿por qué se decidió a abordar esta figura?

-Pues por eso mismo, porque creo que la seña de identidad más importante que tenemos es el Perro de Paterna, por encima de cualquier monumento o producto gastronómico y yo, como enamorado de mi pueblo, pues comienzo a acercarme a él con el afán de empezar a interesarme por su carrera artística y de recopilar vídeos, discografía... Pasó un tiempo y coincidió que lo iban a hacer Hijo Predilecto y entonces me lancé a hacer un vídeo sobre su vida así que pasamos mucho tiempo juntos, le grabé en su casa, en el campo donde trabajo de niño, y en los campos de donde nacen los fandangos del Cañuelo, también en actuaciones y la verdad que trabamos una buena amistad y ahí es cuando accedo a todo un caudal de información porque él me abre las puertas de su casa y accedo a todo lo que él tenía.

-Pero, sin embargo, su archivo personal no era todo lo que usted esperaba, ¿no?

-Es que Antonio era una persona muy desprendida y su familia también con esas cosas. ¡Él no tenía ni su discografía! Yo al principio pensé que quizás él tuviera cierto recelo en dejármela pero enseguida me di cuenta de que no la tenía, vamos, de hecho él me contó que cierta vez fueron a comer tres señores de Cádiz al bar y su hijo (El Cachorro) los subió a su casa para que vieran los discos y las cosas del padre y les regaló a estos hombres tres discos de los que sólo tenía un ejemplar de cada uno. Y él también tenía en la cabeza que eso si estaba en la casa discográfica eso se lo mandaban en cualquier momento. Creo que estaba un poco equivocado...

-Pero, poquita a poco, como una hormiguita, ha ido usted recopilando de todo: discografía, cartelería, en esta última edición la relación del cantaor con el Carnaval...

-Sí, sí. Ya ves, diez años estuve en lo que fue la escritura del libro pero en tema de hacerme con material pues 20 años y, además, decidí hacer esa segunda edición cuando por fin encontré los discos que me faltaban para completar la discografía y dar con las letrillas de Carnaval que estaban dedicadas a él que yo había escuchado tanto aquí en el Carnaval de Cádiz como el de allí de Paterna y cuando las encontré pues decidimos apostar por esta segunda edición.

-¿Y la primera? Me hablaba del audiovisual cuando nombraron a Antonio Hijo Predilecto pero, ¿el libro cómo llegó?

-Pues como soy maestro y me he dedicado a investigar la introducción de flamenco en el aula y en el primer grupo de trabajo sobre el tema que hice le puse a los profesores muchísimo de El Perro, vamos, los harté (ríe) y una profesora de música que nunca había escuchado a El Perro me dijo que había tenido la misma sensación que al escuchar a Pavarotti y ella fue la que me animó a poner por escrito todo el material que tenía sobre el cantaor. Vamos, aún conservo esos primeros folios que empecé a escribir esa misma tarde.

-Defíname, en unas pocas palabras, ¿quién era como artista El Perro de Paterna y quién era como persona?

-Como artista, para mí, es un cantaor grande y como persona, era una persona muy auténtica. Como artista era un cantaor grande dotado de una voz prodigiosa que ha escrito un capítulo digno de resaltar en la historia del flamenco. Sólo que ha dejado grabado en 25 años... En cantidad y en atrevimiento porque no se ha ceñido sólo en lo que destacaba, tenía, por supuesto, los cantes de ida y vuelta, que en eso hay consenso de que era un especialista, pero también tiene siete u ocho alegrías de Cádiz, soleá, tiene sus seguiriyas, y sus caracoles, que fueron muy destacados por Antonio Murciano (prologuista de su libro) como una de sus aportaciones . Y como persona pues decirte que era un buen amigo y que tenía un temperamento que es el que lo llevó a conseguir lo que perseguía siempre.

-Le pregunté al principio por los jóvenes de Paterna, ahora le abro el interrogante. Veinte años después de su muerte, ¿está El Perro de Paterna lo suficientemente reivindicado?

-Creo que haría falta más labor de difusión de su figura pero partiendo de la base de que en ciertos sectores sí está reconocido, sobre todo por los contemporáneos suyos, pero de cara a las generaciones actuales sí que haría falta esa labor de difusión. También tiene el handicap que él fue coetáneo de una hornada de cantaores muy importante y cualquiera que hable de esa hornada enseguida le salen 3 o 4 nombres y no sólo olvidan al Perro de Paterna, también a muchísimos más.

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