Cultura

Poemas que tienen sangre en la boca

  • El escritor jerezano Santiago Moreno presenta el día 12 en el Ateneo su nuevo libro

"Para mí escribir poesía es como una liberación, una forma de decirla, pero pegando cuchilladas en el corazón de las personas, sin dárselas". Lo dice Santiago Moreno, que el próximo 12 de febrero, a las 20 horas, presentará en el Ateneo de Jerez su nuevo libro, Filosofía poética para un Nuevo Mundo (Libros Canto y Cuento). Un hombre que no cree en la poesía rococó, "en la que se hace necesario decirlo todo con rima, para que la gente recuerde". Y es que después de leer este libro, "ya nada volverá a ser igual", confiesa, ya que se dan las pautas para el encuentro y construcción de un Nuevo Mundo: uno más humano.

A este inquieto escritor le gusta Vicente Huidobro, Ángel González..., "y mi intención es escribir una poesía culta, pero cercana a la vez, que no sea distante, con la que el lector pueda identificarse. Poemas tangibles". Este libro "es como una especie de guía para las personas para saber que existe la felicidad, y que lo malo también puede servir de ayuda. Es filosofía poética para el Nuevo Mundo. Es un método". Una obra de la que su autor se siente muy satisfecho, ya que la tiene de gira de presentaciones y pendiente de presentar a varios certámenes. "Es un trabajo que he mordido, sin prisas. Está muy medido".

Cuenta además con el prólogo de su hermana, la bailaora y filóloga María del Mar Moreno, "que ha quedado muy bien", confiesa. La edición es del también escritor José Mateos, "que en ocasiones me criticaba porque no había medida, y es que yo no creo en la medida, soy guitarrista y no estoy sujeto a jaulas (ríe)". Asimismo, la portada es del artista jerezano Daniel Diosdado.

Para el autor, la poesía es como el flamenco, "porque tiene sangre en la boca, ya que el flamenco es espectacular: Tiraíto en la calle, tirao por los suelos, Dios bendiga a los sordaítos que me recogieron", recita Moreno. "Ahora hay mucho flamenco nuevo, pero es una letra que no tiene piedra, no tiene peso. El flamenco tiene que tener palabras que pueden estar hasta mal escritas pero..., ¡y lo que te están diciendo!". ¿Quizás expresa con la poesía lo que no puede decir con la guitarra? "Me siento más a gusto en la guitarra con compañía. Me gusta tocar para acompañar, no soy solista. Y realmente me siento bien solo escribiendo. Se me pasa el tiempo. Es como un ejercicio espiritual porque el yoga me aburre".

Santiago Moreno, que es además columnista de este Diario, está ahora escribiendo "cosas del siglo XX, de la pobreza, de mi familia..., de mi padre. Es muy visual. Con la guitarra, por ejemplo, no puedo poner imágenes, con la poesía sí". También quiere hacer una biografía de cante flamenco de Antonio Malena. Publicados tiene hasta la fecha Ítacas. Poemario de amor y otros relatos fantásticos, y Tota. Las aventuras de un flamenco andaluz por el Mundo -inspirado en el palmero de Jerez Luis de la Tota- (Ediciones Remedios 9).

Odas, cantos al dios primitivo, sátiras al dios impuesto... "Lo que intento es limar lo antiguo y crear una especie de nueva religión o, mejor, otra forma de hacer las cosas. Si todo lo que se hace es sincero, todo tiene su razón. También hay mucho amor en estos poemas". Un canto a la alegría en tiempos de crisis, "pero dando también con el mazo, sabiendo dónde estamos y lo que tenemos que hacer. Generar inquietud. Puro movimiento. Hay que estar despierto".

¿Y qué pasa con la narrativa? "Me gusta, -dice- pero que tenga algo de realismo mágico, de ahí mis artículos en este Diario, que pretenden agitar al lector".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios