La Zaranda construye su propia "alegoría social" en 'El régimen del pienso'

La compañía jerezana lleva hoy al Villamarta su último montaje, firmado por Calonge

Puesta en escena de la compañía jerezana La Zaranda, que hoy llega al Teatro Villamarta.
Puesta en escena de la compañía jerezana La Zaranda, que hoy llega al Teatro Villamarta.
R. D. Jerez

29 de noviembre 2013 - 05:00

'El régimen del pienso' es el último montaje que La Zaranda presentará hoy viernes en el Teatro Villamarta. En este trabajo, que lleva la firma de Eusebio Calonge, la compañía jerezana construye su propia "alegoría social" y para ello conecta la existencia de los cerdos en una granja con la servidumbre humana.

En 'El régimen del pienso' se narra cómo una fábrica de producción de este alimento provoca una epidemia entre el sector porcino. Este problema comienza a afectar a las personas, al tiempo que los trabajadores de la empresa empiezan a ser despedidos al ritmo que se reducen las ventas. Así las cosas, la compañía jerezana conecta el trágico final de los cerdos con el sacrificio de los trabajadores y con su falta de horizontes vitales. El proceso paralelo entre los animales y las personas constituye toda "una alegoría social que representa los tiempos que corren", según Eusebio Calonge. "Refleja el momento que vivimos desde nuestro propio sentimiento, confundidos en una burocracia que nos aburre hasta la muerte sin tener referentes ni un futuro", añade el autor de la obra. Para Calonge, el comportamiento humano ante los ciclos económicos y la propia codicia puede resumirse en 'El régimen del pienso' de la siguiente forma: "Se matan entre ellos porque se les acaba el pienso; cuando les sobra, se matan solos; y al que está enfermo, lo matan entre todos".

A su juicio, no es desacertado que la crítica especializada haya catalogado el texto como "una parábola orweliana", puesto que el montaje puede verse como una "metáfora" por el fracaso del sistema en la misma línea que la novela satírica de George Orwell Rebelión en la granja. "Orwell era un personaje muy crítico con las utopías de su época y puede que todo eso esté muy reflejado en nuestra compañía", señala Calonge, aunque precisa que esa influencia nunca ha sido consciente.

Por su parte, Paco de la Zaranda, director de esta compañía, destaca el trabajo de este autor de referencia en sus montajes. "Es una inmensa suerte para una compañía no tener que preguntarse a qué autor o qué obra montar. Eusebio es uno más de la compañía y escribe con nosotros, con los personajes que solemos hacer", asegura. "No hay teatro sin texto y La Zaranda se mete en los textos de Eusebio. El autor debe tapar el silencio de la compañía y los actores el silencio del autor", agrega.

Gaspar Campuzano, Francisco Sánchez, Enrique Bustos y Javier Semprún -actor éste procedente de Teatro Corsario- dan vida a esos personajes con aire espectral y a un texto transgresor con el que La Zaranda revalida su compromiso existencial, con una simbología universal cargada de recursos dramáticos y un lenguaje propio que siempre intenta evocar a la memoria y evitar la relajación en el espectador.

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