Cultura

La copla llegó al Alcázar con Pastora

  • La artista coriana inaugura el ciclo 'Noches de Bohemia' en el Patio de San Fernando · El concierto evolucionó de la música más comercial a las canciones de Juanita Reina, Quintero y León y Quiroga

Voz: Pastora Soler. Piano y director musical: José María Cortina. Guitarra española: José Losada. Bajo: Irvys Méndez. Batería y percusión: Joaquín Migallón. Coros: Amalia Barbero. Lugar: Patio de San Fernando, Alcázar de Jerez. Hora: 22.00 horas. Aforo: casi completo.

La cantante coriana Pastora Soler fue la encargada de abrir el jueves el ciclo 'Noches de Bohemia', que cuenta con la colaboración de Diario de Jerez. Jóvenes, mayores e incluso niños se reunieron en el Patio de San Fernando del Alcázar de Jerez para recibir calurosamente a la artista. Un marco inmejorable para deleitarse con un concierto que comenzó con diez minutos de retraso de la hora indicada, y que evolucionó de la música pop a la copla más pura.

La noche contó con un espectador de lujo, el jerezano David DeMaría, acompañado por amigos. Pastora agradeció su estancia allí y lo homenajeó entonando la canción que el cantante ha compuesto para ella, 'Sólo tú'.

Tres pases compusieron la actuación, momentos en los que la artista aprovechó para cambiarse de atuendo para lucir sus mejores galas. En total tres vestidos, uno rosa, uno blanco con volantes y uno celeste compuesto por flecos hasta los tobillos. Comenzó con temas más comerciales, cantando a capela y derrochando voz. 'Flor de romero' animó al público tras canciones más desgarradoras como 'Toda mi verdad' y 'Quién'. La artista interactuó con sus seguidores lanzándoles una matita de romero "pa que se vaya lo malo y que entre lo bueno".

Pastora confesó "la responsabilidad que me supone cantar en una tierra en la que existe tanto arte". Con 'Qué pequeña soy' y 'Toda mi verdad' cantó al amor. "Todos hemos pasado por una buena o mala racha", comentó la artista. Así, le dedicó al amor "dos canciones muy especiales. La primera define muy bien cómo es el amor y cómo nos hace sentir" y la otra fue la primera que la artista escribió. Sentada y acompañada del piano, más que cantarlas las recitó, como letras de un poema.

Después de este momento tan íntimo entonó 'Dámelo ya', para "poner al público más alegre" en una versión cercana a la samba en la que todas y cada una de las personas que albergaba el Alcázar cantaron junto a ella y la acompañaron con palmas. Con el tema 'La mala costumbre', de su nuevo disco y quizás el más emotivo, quiso hacer recapacitar al público sobre "las malas costumbres que tenemos con nuestros seres más cercanos y las reflexiones que sobre ello tenemos que hacer en familia".

Se hizo de rogar pero llegó 'Bendita locura', canción que da nombre a su nuevo disco y que refleja la madurez, tanto sentimental como laboral, que ha alcanzado la artista tras sus quince años de carrera.

El plato fuerte del espectáculo llegó con 'La Triniá', auténtica copla española que no puede faltar en su espectáculo porque es lo que le "ha marcado en la vida". "De pequeña mis padres no me dejaban cantar estas canciones de amor tan desgarradoras así que ahora aprovecho", dijo. Acompañada de un abanico y contoneándose, canta también, sólo con el piano, 'Y sin embargo te quiero' y 'Sólo vivo pa quererte'.

Tremenda. El público encantado la vitoreaba y la alababa con gritos de '¡guapa!' y 'ole'.

La noche se va tiñendo de tradición andaluza al más puro estilo. Comienza el último tramo del espectáculo con el tercer pase. En el escenario cuatro sillas sevillanas que revelan cómo acabará el espectáculo. Sones flamencos, quejíos, tangos, bulerías, baile y cante. Todo vale para regalarle los oídos a su público. Para decir definitivamente adiós Pastora se marcó un baile al son de bulerías de Jerez.

El espectáculo llegó a su fin a las doce menos diez. Pastora, agradecida, deseó a los asistentes un feliz verano, "que seáis muy felices y ¡hasta siempre!".

En total casi dos horas de un repertorio muy variado en el que incluyó temas de varios discos y con el que el público jerezano quedó más que satisfecho.

Una pega: los asistentes se quejaron del estado del suelo, con excesivo albero, que impedía caminar bien. "Parece que se han traído la arena de Valdelagrana", comentó una señora.

El 11 de agosto llegará al Alcázar la Kammer Philarmonie KÖLN (Orquesta Filarmónica de Colonia). El precio será el mismo, 20 euros. Las entradas podrán adquirirse en Malamúsica (calle Medina), Meratour Viajes (calle Gravina), el propio Alcázar de Jerez y la Delegación de Cultura y Fiestas, sita en la calle Curtidores.

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