Baile

Las entrañas de la memoria

María Moreno destacó por alegrías, en el manejo de la bata de cola y el mantón. María Moreno destacó por alegrías, en el manejo de la bata de cola y el mantón.

María Moreno destacó por alegrías, en el manejo de la bata de cola y el mantón. / manuel aranda

La emoción del momento describe el montaje de esta bailaora gaditana. Su raza, su pasión y su furia interpretativa denotó intención y sentido. Nada ocurre porque sí, sino porque tiene que pasar. María Moreno presentó 'Alas de recuerdo', una propuesta con la que inicia su andadura en el Festival de Jerez ya como solista, sin formar parte una propuesta ajena a su dirección, o sea, siendo alma máter de un proyecto que surgió a raíz del llanto y del desconsuelo creado por la muerte de su padre. Fue entonces cuando decide recurrir al sentimiento de sus entrañas para expresar su discurso, un alegato a la memoria de quien la engendró, motivo indiscutible de su dedicación al arte.

Un espectáculo en el que se respira la sal del mar de Cádiz, ese olor que ha acompañado a esta bailaora que se convierte en una de las revelaciones de este año. Para emocionar no duda en contar con atrás de primera, en el que destaca un Enrique 'El Extremeño' que canta por malagueñas incluso sin guitarra con una afinación perfecta. No se quedan atrás Pepe de Pura y Matías López 'El Mati' que acompañan a María por alegrías, número que aprovecha la bailaora para desplegar su amplio dominio con la bata de cola y el mantón. Antes veníamos de una interpretación de profundidad dramática en el inicio por vidalita.

La gaditana encuentra en el taranto la intimidad necesaria para la transmisión, un momento de elegancia en el que conmueve a un público que disfruta de cada número. Un vestuario cuidado y una puesta en escena discreta, provocan que nos centremos en sus buenas hechuras, deslizándose al final de la actuación con la guía musical de Joselito Acedo, quien conecta a la perfección con el conjunto de artistas. Su toque de guitarra aporta sensibilidad y buen gusto.

Entre tanto, y antes de volver a reencontrarse con su Cádiz natal, muestra soltura en unos jaleos extremeños donde predomina la luz y el color, así como el compás de tres cantaores que destacan en un espectáculo de gran calidad donde se disfruta del baile original de una bailaora que vuelve a sentir el peso de la memoria acudiendo al seno de sus raíces, aquellas que no se olvidan.

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