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El trabajo entusiasta en torno a la Fotografía

El trabajo entusiasta en torno a la Fotografía El trabajo entusiasta  en torno a la Fotografía

El trabajo entusiasta en torno a la Fotografía

Aunque Adrián Fatou permanece eternamente vivo en nuestro recuerdo, hay fechas que acentúan sobremanera su ausencia. Estos momentos en los que nos encontramos es uno de ellos. Fotojenia y Adrián son un todo indivisible y la realidad que es, se debe en una grandísima parte a su dedicación, a su afición y a esa libertad de horizontes que animaba su existencia y que, ahora, tanto echamos de menos en una fotografía con demasiados resabios.

Fotojenia constituye un afortunado proyecto en el que se visualiza la realidad fotográfica existente, esa que se desarrolla en el entorno andaluz y, por supuesto, en Jerez, ciudad que siempre ha tenido un gran apego a esta realidad artística y que tan buenos realizadores de esta tendencia ha dado a lo largo de la historia; autores que, en algunas ocasiones, han dejado huella en este presente que, no obstante, ha de tomar conciencia de que la fotografía, como cualquier otro aspecto del Arte, debe abrirse a nuevas perspectivas, saber mirar hacia los estamentos donde ella mantiene su más clarificador esplendor, con dinámicas hacia delante y alejadas de los estáticos momentos que tanto abundan y lastran su discurrir.

La Agrupación Fotográfica San Dionisio, que sabe de todo lo que la Fotografía ha supuesto en esta ciudad y donde se ha gestado la mayoría de cuantas inquietudes fotográficas han existido en Jerez, es la responsable de este apasionante proyecto que supone llenar de fotografía toda la ciudad, sus calles, sus espacios expositivos hasta convertir Jerez en un laboratorio donde se revelan y positivan las inquietudes de un arte que, cuando es bueno, trasciende sin fisuras - la exposición de Sebastiao Salgado lo constata con absoluta determinación -; pero que deja al descubierto las carencias de quien no está mínimamente preparado.

El programa de Fotojenia 2018 es amplio, variado, ambicioso y lleno de registros para que la Fotografía llegue a todos y cale con determinación. Clases magistrales, eso que tanto, ahora, se prodiga, por algún artista de absoluta relevancia - para mí, Pablo Juliá y su trascendente y acertada labor en torno al medio -; talleres para niños; proyecciones en la calle; intervenciones con la gente y, por supuesto, un ciclo de exposiciones, cuya primera muestra, en la Plaza del Arenal, nos situó en los medios de la obra de uno de los más grandes, Sebastiao Salgado que, con su magnífica serie 'Génesis', nos condujo por lo mejor de la fotografía, tanto en el fondo como en la forma. Con su obra pudimos transitar por el auténtico reportaje, por los horizontes de lo no hollado, por la aventura feliz y dichosa del que busca la imagen impactante en los remotos horizontes del mundo. Una fotografía que aparta de tanto esquema igualatorio como se nos tiene acostumbrado.

Tras la expo del fotógrafo brasileño, Fotojenia comenzó su andadura en la Sala ArteaDiario con la obra de Manuel Viola, fotógrafo malagueño, curtido en mil aventuras - nunca mejor dicho -, documentando la esencia cotidiana de una serie de pueblos lejanos que muestran lo descarnado de su realidad existencial. Su contundencia visual y la fortaleza del Blanco y Negro planteaban una fotografía impactante, directa y con los afortunados encuadres de un fotógrafo

Las salas de la ciudad, las habituales en los circuitos artísticos - Pescadería, Claustros de Santo Domingo, Alcázar - y alguna otra - Canterbury, Consejo Regulador, Compañía, Sala Julián Cuadra -, se han llenado con fotografía de mucha y dispar naturaleza. Se observa, sin embargo, una manifiesta linealidad en lo expuesto. Salvo honrosas excepciones, que las hay, las Asociaciones Fotográficas Andaluzas que conforman el grueso del catálogo de la presente edición de Fotojenia, nos muestran una fotografía demasiado usual, con pocas perspectivas y dejando bien patente que, aunque con buenos planteamientos formales, los conceptos mantienen esos esquemas adocenados que tanto abundan en la actual fotografía. Dicho de otra manera, casi lo mismo de casi todos lados. El espectador, repito, con las salvedades puntuales, está viendo lo mismo que se da aquí. Fotografía muy repetida, avalada por una técnica que, en los actuales momentos de esta historia, ya ha sido superada. Obras que repiten modelos, paisajes y experiencias y que dejan ese regusto por lo dejà vu que acentúa el carácter de una fotografía global que, creo, no es positivo para tal práctica artística.

La Asociación Fotográfica Cordobesa Afoco, el Grupo Indalo de Almería, Huelva y sus fotógrafos, la A.F. Granadina Afogra, la A.F. y Cinematográfica Santo Reino, el Grupo Granada Nueve, los alumnos del IES La Granja - se echa en falta UFCA del Campo de Gibraltar - y, así, una serie de instituciones que nos ponen en la sintonía total con lo que se está haciendo fotográficamente en Andalucía y que, sobre todo, nos situamos en los medios de una fotografía previsible que deja abiertas muchas incógnitas.

No sería justo dejar de mencionar algunos nombres que me han parecido autores de fotografías llenas de suprema trascendencia artística. Destaco, por tanto, a José Luis Pérez, Fernando Sandra y José Lara de Afoco; de Afogra lo presentado por Virginia Castillejos, Inka Tripiana, Jesús Gil y José Antonio Henares; me ha gustado lo metafísico de Adil Azemat, lo espectral de José Manuel Manzano y la gran rigurosidad y potencia artística de Manu Ruhe, presentes en Focal; de AUla 7 me convencen las fotografías de Juanjo Martín sobre Islandia y las arenas de Conil de Carmen Durán, así como las naturaleza muertas de María José Garcés. Me parece muy positivo lo presentado por el Grupo Indalo, dejándonos, por parte de la mayoría de sus fotógrafos, una sensación de calidad y conciencia fotográfica. De lo presentado en el Consejo Regulador por parte de la Agrupación jerezana, destaco obras de José Vázquez, sobre todo, la cúpula bodeguera; los buenos planteamiento de Mariano Cano; muy bella la bota envejecida con la telarañas del tiempo de Carmelo Pariza y alguna pieza de Lola Amador. Y, por último, los fotógrafos de prensa, esos notarios de la realidad que, además, en Miguel Ángel González, Fito Carreto, Juan Carlos Toro y Manu Iglesias, se da la notabilísima circunstancia de ser afortunados creadores de una gran fotografía artística.

La tercera edición de Fotojenia nos pone en la sintonía total de la fotografía; estamento artístico de complejidad absoluta al que no todos llegan pero que puede abrir las perspectivas de los que en ella creen y buscan su absoluto propósito. La Agrupación Fotográfica San Dionisio, una vez más, se abandera de la fotografía en esta ciudad. Agradezcamos el supremo esfuerzo y valoremos el dinamismo de una entidad comprometida con la fotografía.

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