¿Dónde está Wally?

Dinamarca y Hummel empiezan ganando

03 de octubre 2022 - 05:00

EL Marketing y la Publicidad son uno de los idiomas más universales en la actualidad. Vivimos la era de las marcas, que incluso se valoran por encima del propio producto. En este mundo de capitalismo agresivo y extremo que nos ha tocado vivir, las corporaciones a través de estrategias de Marketing y Publicidad han moldeado nuestras mentes para que consideremos, cual borregos, que poseer y atesorar productos de marcas nos acerca a la felicidad. Da igual la calidad de la camiseta, por ejemplo si no tiene bien visible nuestra marca idílica. ¡Ah! Cuánto más grande mejor. Que sepa que es Nike, Adidas, Puma o la que nos guste. ¿Se imaginan un Iphone sin la manzanita mordida? ¿Quién se lo compraría? Es la sociedad en la que nos toca surfear.

El inminente mundial de futbol de Qatar viene rodeado de mucha polémica desde el mismo momento que se conoció que iba a organizarse. La sombra de la corrupción siempre planeó en el proceso de designación. Pero lo más grave estaría por llegar. Primero el incumplimiento legal de la Carta de los Derechos Humanos en el país qatarí. Luego la cruda realidad de la mano de obra utilizada para la construcción de los estadios e infraestructuras necesarias para la celebración del mundial. Según el artículo publicado por The Guardian en febrero de 2021 “más de 6.500 trabajadores de India, Pakistan, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka habrían muerto en Qatar desde que obtuvo el derecho a organizar el Mundial de Fútbol” entre 2010 y 2020. En la investigación del periódico británico no se contabilizan ni estos dos últimos años, ni trabajadores de otros países. Todo ello por la precariedad laboral vivida.

Recientemente la selección de Dinamarca y su marca de ropa deportiva Hummel presentaron las tres camisetas con las que van a disputar el mundial. La estrategia de Marketing y Publicidad utilizada es realmente buena. Como medida de protesta por todo esto que acabo de contarles, han decidido acudir a Qatar con un diseño en el que tanto el escudo de la selección como el logo de la marca deportiva han sido difuminados para hacerlos lo más imperceptibles posibles. Una especie de Wally llevado a una camiseta deportiva. Según Hummel “no queremos ser visibles durante un torneo que le ha costado la vida a miles de personas”.

Ante esta campaña, el Comité Supremo de Qatar mordió el anzuelo y dio su respuesta oficial negando la mayor y defendiendo la política en materia de seguridad laboral de su país. Por lo que ha terminado de potenciar y amplificar la estrategia danesa y de Hummel. ¡Enhorabuena por los que tuvieron tan brillante idea! Quien quiera descubrir el logo y el escudo y, de paso, demostrar a sus colegas su rechazo al modelo qatarí y su lucha a favor de los trabajadores, tendrán que comprarse una camiseta de Dinamarca. Luego veremos nuestro mundial, seguiremos viviendo con la precariedad laboral actual, con la tranquilidad absoluta de que estamos en mejores condiciones que los peones de albañiles allí en Qatar. Si España falla nos hartaremos de insultar a Luis Enrique y por supuesto apoyaremos a Dinamarca.

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