Fernando Faces Santelmo Business School

Economía y política de guerra

Tribuna Económica

16 de marzo 2022 - 01:38

Las agencias de rating han calificado la deuda rusa como bono basura. Muy pronto asistiremos a los primeros impagos y al default de la deuda pública rusa. Rusia está al borde de la quiebra.

¿Cuánto tiempo podrán soportar los ciudadanos rusos el paro, la pobreza y la recesión, y cuánto tiempo podrá Putin mantener la guerra? El pueblo ruso está hecho al sufrimiento. Por otra parte, dictaduras como Corea del Norte, Irán o Venezuela han resistido durísimos bloqueos económicos durante mucho tiempo. No obstante, a Putin le interesa una guerra corta. China va a ser fundamental en la solución del conflicto. De momento se mantiene de perfil, nadando entre dos aguas. China permanece al lado de Rusia, pero sin el apoyo explícito que le demanda y que condena Estados Unidos bajo amenaza de represalias. El objetivo de China es mantenerse en este equilibrio inestable, sin abandonar a un socio incomodo, cuya estrategia bélica no comparte, pero que le puede ser útil como escudero nuclear en la configuración del futuro orden económico y político mundial que surgirá tras la guerra. Un mundo bipolar con China y Rusia, economías autocráticas, en un extremo y Estados Unidos y Europa, economías democráticas, en el otro. China pretende llegar a la última mesa de negociación como la gran potencia pacificadora que liderará el nuevo orden mundial.

El impacto económico internacional de la guerra será doloroso. Los más perjudicados serán los paises con mayor dependencia exterior de la energía y las materias primas, y los más pobres y vulnerables. Las sanciones económicas están recrudeciendo en los países menos desarrollados las heridas abiertas por la pandemia: la inflación, las desigualdades y el paro. Ucrania es el granero de Europa. El espectacular aumento del precio de los cereales y de la energía está multiplicando los precios de los alimentos y no se puede descartar una crisis alimentaria en los países más pobres.

En España la posibilidad de una espiral de precios-salarios que enquiste la inflación y aborte la recuperación, la estanflación, es un escenario real. Los bancos centrales poco pueden hacer, ya que están atrapados entre la inflación y la desaceleración. La Comisión Europea ha decidido posponer la aplicación de las reglas fiscales de límites al déficit y deuda públicos. En España Sánchez ha anunciado un pacto de rentas y la reducción de impuestos a la energía y los carburantes. En el próximo Consejo Europeo defenderá la modificación del sistema marginalista de fijación de precios de la electricidad en los mercados mayoristas. Vienen tiempos duros. Si el Gobierno y la oposición no son capaces de consensuar un pacto de Estado para la creación de empleo y crecimiento, España estará abocada a una estanflación a partir de 2023.

Es de esperar que esta guerra impulse la transición energética de España y de la Eurozona hacia las energías renovables y reduzca la dependencia energética de Rusia. La cruenta experiencia de la guerra de Putin propiciará un mayor compromiso con la OTAN, el fortalecimiento del ejército europeo y una Europa más fuerte, con una única voz en las relaciones internacionales. La pandemia y la guerra de Putin han sido dos grandes lecciones para una Europa más solidaria, integrada, fuerte y sostenible.

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