Sí, Paquita de mi vida. Como aquel Iniesta de mi vida que cambió la vida a los amantes del fútbol. Porque Paquita es a la televisión lo que Iniesta al fútbol. Es decir, imprescindible. Solo hay que leer esta frase: "No es por qué me pasó lo que me pasó. Es lo que voy a hacer a partir de ahora". La pronuncia la actriz Ana Allen en uno de los episodios de la tercera temporada. Lo hace durante un monólogo exquisito. Un discurso en el que se resumen tantas cosas de la vida con el que muchos nos sentimos identificados. Porque si algo han logrado Los Javis con Paquita es eso, que la consideremos con parte de la familia, como una más, como alguien a quien conocemos de toda la vida. Le han dado vida propia a un personaje. Ellos y Brays Efe. Paquita perseguirá al actor durante toda su vida. Como Luisma a Paco León o el portero de Aquí no hay quien viva a Fernando Tejero. Y eso es un triunfo. Porque eso solo lo consiguen los actores que además de interpretar saben crear.

La primera y segunda temporada de Paquita Salas eran difíciles de superar. Los Javis han conseguido hacerlo con la tercera. Está compuesta por seis episodios a cada cual más sublime. Todos con una mezcla bizarra que ya se ha convertido en seña de identidad de esta ficción. Amor, desamor, muerte, trabajo, pasado, presente, nuevas tecnologías, diferentes clases sociales… No falta ni un tema por tratar. Tienen cabida personajes jóvenes, mayores, mujeres, hombres, heterosexuales, homosexuales, transexuales. En esta serie no hay tabúes y esto debería ser requisito a la hora de emitir una ficción en el siglo XXI. Además dan buena cuenta de que todos nos equivocamos, que todos fracasamos y lo más importante, que todos nos levantamos. Que no importa las veces que caigamos en la vida que siempre hay tiempo para ir hacia arriba.

Uno de los grandes secretos de Los Javis a la hora de llevar a cabo esta serie es que hay personajes que se interpretan a sí mismos. Ana Allen, Macarena García, Lidia San José o Belinda Washington son algunos de ellos. Con esto consiguen algo maravilloso. Y es que todos pensemos que podríamos ser protagonistas de una ficción. Que nuestras vidas son dignas de llevar a la pequeña pantalla. Porque cada uno tenemos una historia que contar. Sino que se lo digan a la propia Paquita Salas cuando se encuentra con Juan Echanove al final de la temporada. Menudo momentazo. Si algo consigue Paquita Salas es hacernos reflexionar. Y ese es el sentido que tienen las ficciones. Que hacen pensar. Si no consiguen esto, es que algo falla. Ahora solo falta esperar para saber si habrá cuarta temporada de la serie. Sería todo un reto. A veces es mejor terminar a tiempo. Pero los amantes de Paquita la esperamos con ganas, porque no dudamos de que será todavía mejor. Mientras, cantemos la canción del verano, 5 deditos. Sin duda Belinda Washington ha superado a Leticia Sabataer.

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