Carlos Colón

Ahora no toca

la ciudad y los días

03 de octubre 2012 - 01:00

PERE Navarro, candidato del PSC a las anticipadas elecciones catalanas, ha dicho que "los socialistas no estamos ni por la independencia de Convergència ni por la Guardia Civil que el PP nos quiere enviar". Al parecer identifica el ordenamiento constitucional con el españolismo a ultranza, cuartelero y reaccionario, y a éste con el PP. Afortunadamente, porque esto equilibra las cosas, ha sido un correligionario de Madrid, Joaquín Leguina, quien le ha contestado: "La independencia es ilegal y la Guardia Civil es legal".

Artur Mas ha llamado a los catalanes a votar "sin miedo" porque "nadie podrá utilizar las armas contra la voluntad de un pueblo que decida pacíficamente y por grandes mayorías". Después matizó que se refería a las armas como sinónimo de los intentos por atemorizar a la ciudadanía. Porque según él recordar la legalidad constitucional equivale a "amenazas políticas".

Al final tan dicho quedó lo de la Guardia Civil como lo de las armas, igualando los discursos -distintos, pero no tanto- de Navarro y Mas. Distintos porque uno se dice federalista (sin explicar a qué modelo de federalismo se refiere y fingiendo ignorar que esta solución no satisface a los independentistas) y el otro se dice independentista (en surreal versión moderada: "Cataluña no le dará la espalda a España" porque la cuestión "no se plantea en términos de ruptura ni de batallas cruentas"). Define la empanada mental de Mas su comparación entre la independencia de Cataluña y la de su hija, que se ha ido a vivir con su novio: "¿Se ha separado de la familia? ¿Ha dicho adiós? No, son las leyes naturales. Es la esencia de la democracia. Son las leyes naturales las que deben adaptarse a ella". Lo que debería preocupar, o hasta dar miedo, es que gente que ejemplifica cuestiones políticas con situaciones familiares tenga responsabilidades de gobierno.

Mientras el PSC intenta nadar en las aguas independentistas guardando la ropa antiindependentista de los socialistas y Mas compara la independencia de Cataluña con la de su hija, coincidiendo ambos en la alusión a amenazas de intervención armada, hay casi 80.000 parados más, se alcanza la cifra aterradora de 4.705.279 desempleados y en este último año, desde septiembre de 2011, el desempleo se ha incrementado en 478.535 personas. Estos son problemas reales, y muy graves, que afectan dramáticamente a miles de ciudadanos, y no el federalismo o la reivindicación independentista. Ahora no toca. Hay que encontrar trabajo. Hay que comer. Hay que conservar la vivienda. Hay que crear futuro para los jóvenes. Hay que garantizar las pensiones de los mayores. Después, ya se verá.

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