Declararte antifascista cuando no hay fascistas te obliga a inventártelos. Aquí los antifascistas lo tenían crudo hasta que se ha empezado a aceptar pulpo como animal de compañía, quiero decir, conservador como fascista, y liberal también, ea.

A medio plazo no será rentable ni para los que alientan este antifascismo de cartón piedra, aunque a bote pronto les dé un discursito político para ir tirando (piedras) y pulverizando culpas. Desde ya mismo está resultando fatal para la democracia, pues lapida el pluralismo. Fíjense que sostener hoy el catecismo de la Iglesia es ultraderecha y defender el Estado de Derecho y al Tribunal Supremo es crispar hasta extremos pre-golpistas.

¿Recuerdan el poema de Jon Juaristi? "Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes/ y por qué hemos matado tan estúpidamente./ Nuestros padres mintieron: eso es todo". Se titula Spoon River, Euskadi, pero ahora se miente en todo el Estado; y ya se detectan (aparte de virulencia creciente de los acusadores) dos efectos inquietantes.

Por un lado, gente que empieza a asumir que, si amar a su país y la fidelidad a sus principios y tradiciones es fascismo, pues serán fascistas, qué le vamos a hacer. Por supuesto, no lo son; pero ignoro si los antifascistas son conscientes de que empujan a muchos a mirar con simpatía una etiqueta falsa. Contaba el conde de Foxá que lo que jamás perdonaría a los comunistas es que le obligaron a hacerse falangista. Si nuestros activistas sociales fuesen de verdad antifascistas honestos, lo elemental sería no engrosar las filas del fascismo a base de coger los rábanos por las hojas para estampárselos al prójimo.

El segundo efecto, es gente más o menos conservadora o liberal, que -quién sabe si por miedo, por interés o por mimetismo- empieza a señalar con saña a esos supuestos fascistas con los que en verdad comparte mucho más que con los perseguidores. Democristianos abominando de los cristianos más que de los marxistas; o conservadores de la rama centrista centrándose obsesivamente en insultar a los conservadores que no se andan por las ramas. ¿No son conscientes de que, en cuanto desaparezcan esas últimas líneas de contención, los "neofascistas" serán ellos?

Para resistir, jamás declararse fascista por agotamiento ni señalar fascistas de pega por acogotamiento. Explicarlo todo de nuevo otra vez. Y si no te escuchan, paciencia y barajar, que éste es tu oficio.

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