Línea de fondo

Santiago Cordero

Santiago.cordero@jerez.es

Pez y elefante

Un error no debería condicionar a cometer otro

El peor momento de España en la Eurocopa se produjo en el minuto 22 del partido de octavos ante Croacia. Pedri descargó un balón desde el medio campo hacia su portero y Unai Simón en un pésimo control se metió un gol en su propia portería.

Fue una desolación descomunal para la afición, para la selección, pero sobre todo para el joven guardameta vasco. España estuvo noqueada uno instantes, pero poco a poco se fue rehaciendo con brillantez en un partido vibrante para acabar ganando en la prórroga 3- 5.

Unai Simón se convertiría, después de ese fallo garrafal, a base de paradas espectaculares en uno de los mejores jugadores del partido. Posteriormente, en rueda de prensa, Luis Enrique resaltó la capacidad de Unai para superar el error y recuperar la concentración en el juego. De hecho, hizo alusión a un concepto que atribuyó a Rafa Nadal. La memoria pez, según la cual, ante un bola mal jugada, que en tenis se da con mucha frecuencia, Nadal intenta olvidarla inmediatamente, como si tuviera poca memoria, para recuperar de inmediato la calma y la concentración necesaria para afrontar el siguiente punto.

Todos sabemos lo complicado que es recobrar la serenidad después de un error, más aún si es muy grave y lo han visto mucha gente, de ahí la importancia del concepto memoria de pez a cortísimo plazo. Actitud esta que se puede entrenar. Es más, se debería, ya que es válido para muchas situaciones de la vida cotidiana. Imaginen un examen de diez preguntas, te atascas en la primera, pierdes tiempo y además sabes que está mal. En esta tesitura la gran mayoría de personas suelen bloquearse y difícilmente llegan con opciones de aprobar al final.

Luego, estaría la memoria de elefante que sería deseable a medio y largo tiempo. Esto no es más que ser capaz de aprender, reconocer y recordar los errores cometidos para que luego no vuelvan a pasar. Unai Simón dijo un par de días después que había sido masoquista y que había revisado la jugada siete u ocho veces. Lo cierto es que repasar el error, revivirlo, entender que pasó, es un aprendizaje para no incurrir en lo mismo en el futuro.

Este concepto de la memoria de elefante no solo sirve para evitar caer en los mismos errores, sino también para maximizar tus aciertos y crecer en confianza. Aunque siempre salga bien, está demostrado que si aplicas a tu juego o a tu día a día, el mayor conocimiento de las circunstancias y variables posibles, más opciones de éxito tendrás. Siguiendo con la selección española, aquí podríamos poner como ejemplo la tanda de penaltis ante Suiza. El Big Data y el Scouting de los técnicos españoles ayudaron en cierta forma a dar confianza al portero español.

Estos conceptos se ven muy claramente en el deporte de élite, donde deportistas y técnicos conviven día a día con altos niveles de exigencia y presión, pero que también nos permitiría sacarles rendimiento en nuestra vida cotidiana. La pena es que solo tenemos memoria pez con los políticos que nos engañan a diario y nos mienten en la cara. A los treinta segundos nos olvidamos y les dejamos que nos sigan engañando.

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