Luis Chacón

Poca inteligencia para una agencia

Quousque tandem

Sería conveniente recordar que el Ranking de Shanghái sitúa a nuestra UGR en la horquilla que va de la 201 a la 300

12 de diciembre 2022 - 01:52

Creía que los tiempos del "Natalico, colocános a tos", que contaba mi abuelo al recordar las cacicadas de don Natalio Rivas en la Alpujarra durante la Restauración decimonónica, eran leyendas viejas. Aunque, pensándolo bien, el propio Solís -la sonrisa del franquismo- contaba que si todos los que había colocado en Madrid porque decían ser egabrenses, lo hubieran sido, Cabra estaría desierta. Tampoco hace tanto que Zapatero le regaló a su León natal el Centro Nacional de Tratamiento de Denuncias Automáticas. Y además, sin sentir necesidad de dar ningún tipo de explicación. No olviden que siempre hay algún historiador amigo capaz de probar que los romanos pusieron un semáforo a la entrada del castro de la Legio VI Victrix. Basta con escuchar a los independentistas catalanes que están a un paso de demostrar esta Navidad que Belén está a las afueras de Montserrat.

Por eso, cuando Granada acudió al concurso público para obtener la sede de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, creí, sinceramente, que algo estaba cambiando en la España del "¿qué hay de lo mío?". Se convocaba un concurso al respecto. Pero se ve que no. Sin ser ningún experto, parece claro que este tipo de agencias necesitan colaborar con centros de estudios universitarios y casi, estar indisolublemente unidas a ellos. No se trata de poner encima de la mesa el medio milenio de la Universidad de Granada frente a los poco más de treinta años de la coruñesa, finalmente ganadora. Pero sí sería conveniente recordar que el Ranking de Shanghái sitúa a nuestra UGR en la horquilla que va de la 201 a la 300 entre las mejores universidades del mundo, sólo superada en España por la de Barcelona (151-200). En tanto que nuestra competidora gallega no está ni entre las 1.000 primeras. Un detalle sin importancia, supongo. También será pura anécdota que los estudios en Ciencias de la computación de la UGR ocupen el puesto 101-150 del mundo y los coruñeses, pues tampoco aparezcan.

Entiendo, una vez comprobados estos sencillos datos, que la decisión del Consejo de Ministros se tomó con criterios de ponderación, mérito y justicia. Ponderarían el diseño del expediente, alabarían el mérito del encuadernador y le harían justicia a quien más pasillos haya hecho para pedir la correspondiente sinecura que, estoy seguro, será aprovechada electoralmente por el partido del Gobierno en tierras gallegas. La España de siempre.

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