Una vez que lleguen las lluvias del otoño las alcantarillas se transformarán en verdaderos ríos subterráneos. Es por ello que los modernos poceros aprovechan estos últimos días del verano para inspeccionar el subsuelo en busca de atascos u otros problemas. En la imagen, un operario ataviado como mono de protección del 'tipo 1' y respiración autónoma entra por una alcantarilla. / Foto: JUAN CARLOS TORO

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios