Ser humano en el mundo mundial

26 de enero 2025 - 04:00

EN la actualidad nos están sometiendo a un sistema robótico donde el ser humano pierde constantemente algo preciso y único que nos hace diferentes a los demás seres vivos y es precisamente la humanidad. Sentir, padecer, disfrutar, ganar, perder, fracasar, tener éxito, aguantar decepciones y celebrar la amistad. Emocionarte con la música y el arte o en el polo contrario luchar para que te den un préstamo en el banco y no morir en el intento. Cualquier acto del ser humano está directamente vinculado a su naturaleza como tal y la sociedad tiene un enfoque totalmente distinto en el que nos dirige a controlarnos. Nos controla mediante las nuevas tecnologías, los móviles, las aplicaciones.

El móvil controla todo lo que hacemos, decimos, compramos, a qué hora nos acostamos y hasta con quién… y a qué hora nos levantamos. Cuantos pasos andamos cada día, qué enfermedades tenemos, qué comemos, qué bebemos, cuánto pesamos. El sistema tiene toda la información de nuestros hábitos y comportamientos. Una información necesaria para convertirnos en clientes de un mercado que controla y crea productos al mínimo coste de producción para convertirnos en autómatas que vayamos a comprar cuando el mercado quiera y nos pone por delante el producto de forma irresistible y cómoda.

Nos convierten en robots y eso es peligroso porque con el tiempo nos veremos como en las películas: en Guetos, barrios, suburbios o sectores de diferentes niveles dependiendo de tu renta y situación social. Cárceles de las que no podremos salir porque lo que nos pertenece o lo que nos haya asignado el sistema no permite que cambiemos de lugar o entorno. Colegios, medico, banco, supermercado..., lo tendremos todo o nada.

No hay más que ver como hace unos años con la pandemia nos han enseñado a no salir de casa y hemos sucumbido pues está en duda si hubiera hecho falta esa imposición. Nos han sometido y hemos asumido que nos controlen. Nos han enseñado a hacer colas para todo, reservar mesas y hasta tener que reservar plaza en un parking. Por eso no debemos creernos todo lo que nos dicen y preguntar, exigir con criterio. Porque de lo contrario perderemos el arte, la gracia del ser humano, el age, la esencia de nuestra vida y naturaleza humana donde una mirada llena de sentimiento es capaz de cambiar el mundo, donde es imposible sustituir la emoción en directo de la buena música, la ópera o la danza por una máquina ni por la inteligencia artificial.

Nada más hay que ver como está degenerando la misma Feria de Jerez donde si no tienes mesa reservada no puedes entrar cuando la normativa es totalmente contraria y el corazón de la Feria es la improvisación, la comunicación entre las personas; que surja una fiesta, encuentros de amigos, comer aquí y allí... Eso se ha perdido y hay que hacer lo posible por recuperarlo. No dejemos que nos deshumanicen y nos conviertan en maquinitas que no ríen ni lloran y vaya usté condió.

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