
Vía Augusta
Alberto Grimaldi
Insostenible
El caudal creativo de Pablo Ruiz es directamente proporcional al grado vocacional por su especialidad. Es un profesional solvente de altos vuelos imaginativos. Se define como emprendedor, entusiasta. Diferente en cuanto al valor de marca de su sello propio. Desde los 15 años mantiene un interés constante -renovador- por las nuevas tecnologías. Esta pulsión le hizo saberse autodidacta -que es una doble postura, convergente, ante el conocimiento-. Comenzó interesándose por la informática en términos generales: diseño gráfico, diseño web y marketing digital… Posteriormente realizó Ingeniería Informática en la Universidad de Huelva. A partir de entonces inicia su trabajo profesional en todo este -hoy esencial- ámbito. Pablo denomina ‘el estudio’ a las oficinas de su empresa, Boox, que presenta un estilo -y realidad decorativa y funcional- de típica fábrica del siglo pasado, a la manera de los ahora tan solicitados lofts de Nueva York -aunque, en este caso, la hallemos en la Avenida Caballero Bonald-: “Efectivamente, fue un proyecto muy bonito. Pasé de estar trabajando una pequeña oficina de 6 metro cuadrados a una de 220 metros cuadrados, donde poder crecer en servicios, en otro proyecto paralelo y en equipo de trabajo. Un local bruto al que intenté darle el toque inspirador, que creo todas las empresas necesitan. Tenía muy claro que nuestros clientes deben saber cómo trabajamos nada más entrar por la puerta de nuestro estudio. El resultado: unas oficinas que, por el aspecto, como señalas, bien podrían estar ubicadas en alguna de las típicas fábricas del siglo pasado y ahora cotizados lofts en Nueva York. Además de una fuerte identidad, el proyecto de diseño tenía el reto de convertir el espacio en un sitio inspirador, diáfano, donde no hubiera muros que dificultasen la comunicación; un lugar donde las ideas y el buen rollo fluyesen de mesa en mesa, de café en café”.
Me intereso por el origen del nombre Boox: “El elemento más característico es nuestro container amarillo, nuestro Box. De ahí salen todas las ideas y proyectos. Para dar un poco de carácter a la marca decidí nombrarlo Boox”. A modo de consultoría, sus profesionales ayudan a que cualquier negocio despegue en internet… “Algo que me parece muy importante para cualquier agencia de marketing digital es que tengan proyectos propios en Internet. Sirve, entre otras cosas, para aprender de errores y no aplicarlos con los clientes. Nosotros tenemos proyectos online donde somos referencia a nivel nacional y pronto en varios países. Nuestros servicios son amplios. Realizamos desde el naming de la nueva marca, empresa o producto, hasta dar a conocer de forma física y digital, utilizando los diferentes canales que nos ofrece el mercado. Podemos resumirlos en: Naming + branding, diseño y desarrollo web, posicionamiento web, estrategias 360 de marketing digital, gestión y promoción en redes sociales e impresión digital”.
Lanzo, nunca al voleo, una pregunta directa: ¿la máxima calidad en cada pequeño detalle es vuestro sello personal? Pablo responde con inmediatez: “Correcto. Es la única forma de destacar en un mercado tan competido y ‘poco valorado’. Falta asesoramiento por parte de profesionales. El cliente está perdido y necesita mucha ayuda inicial, sobre todo en proyectos nuevos que requieren una inversión. Desde un primer momento, el cliente puede ver que tomamos cada proyecto como si fuese nuestro”. Abordamos seguidamente en qué consiste el Kit Digital: “Es un programa que ofrece subvenciones para implementar soluciones digitales que ayuden a mejorar la competitividad y la eficiencia de los negocios. Dentro del Kit Digital, hay diferentes categorías de soluciones digitales subvencionables. Nosotros podemos ayudar en diseño web, posicionamiento web, ecommerce y redes sociales, las categorías más relevantes serían: las ayudas están dirigidas a empresas de hasta 50 empleados, organizadas en tres segmentos: empresas de 0 a 3 empleados, de 3 a 9 empleados y de 10 a 49 empleados. Las cuantías varían según el segmento y la solución contratada. Las ayudas pueden cubrir hasta el 100% del coste de los servicios, con un importe máximo por cada categoría.
Para Boox cobra una especial importancia la potenciación y la imaginación en base a la idea -idea creativa, originalidad, asociación inédita de imágenes-: forma parte de su seña de identidad… “Nos gustar ser un poco disruptivos en todo lo que hacemos -explica Pablo-. La creatividad, el hacer algo diferente, el destacar sobre los demás… es algo que tenemos por identidad. Además, la mayoría de los clientes a los que proponemos estas ideas aceptan seguir adelante con ellas. También hay proyectos algo más conservadores, a los cuales no podemos aplicar este concepto”. La fuerza de Boox también estriba en el equipo: “Creo que una empresa no funciona sin un buen equipo de trabajo. Desde el inicio hemos ido variando el equipo según necesidades. Intentamos crear un buen ambiente, donde todos podamos aportar algo, aunque no sea la especialidad de cada uno. Para nosotros son importantes los afterworks. Ahí es donde la gente genera ese Flow que luego se transmite cada día laboral”. La singularidad es una cuestión de excelencia: “Sí -concluye Pablo Ruiz-, que cada proyecto de cada cliente es único y por tanto necesita una personalización. Eso lo debe entender cada cliente. Si a esto añadimos tiempo, constancia y buen hacer podemos ayudar a nuestros clientes a triunfar en Internet”.
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