Al borde del bloqueo

Los resultados de ayer colocan la política española otra vez al borde del abismo, con una posibilidad real de que se entre en una situación de bloqueo

El PP ganó ayer las elecciones generales, pero quedó lejos de obtener una mayoría que le garantice el Gobierno. Alberto Núñez Feijóo, que partía como favorito indiscutible frente a un Pedro Sánchez en horas muy bajas, tras la debacle socialista del pasado mayo, no ha logrado abrirse las puertas del Palacio de la Moncloa. Ni solo, ni con el respaldo que podrían ofrecerle los 33 diputados alcanzados por Vox. Aun así, el líder del PP ha mejorado sustancialmente los resultados que tuvo su partido en las generales de 2019. Sus 47 diputados más, hasta alcanzar los 136, son claramente insuficientes. Y el que sobre el papel era su principal aliado, Vox, se hunde con una pérdida de 19 escaños. El PSOE, contra pronóstico, no sólo ha logrado salvar los muebles, sino que mejora en dos escaños los 120 que obtuvo hace cuatro años. Los resultados de ayer vuelven a colocar la política española al borde del abismo con una posibilidad real de que se entre en una situación de bloqueo. Sánchez puede intentar a la desesperada reconstruir la fórmula de Gobierno Frankenstein, que tantos problemas ha provocado en la pasada legislatura, gracias a una posible coalición con Sumar y a las alianzas parlamentarias con separatistas vascos y catalanes que propicien su investidura. Los nacionalistas pondrían un precio muy alto para plegarse a esta operación. Así las cosas, parece necesario hacer un llamamiento al sentido de Estado de las dos fuerzas mayoritarias para lograr una situación de estabilidad que permita abordar los enormes problemas a los que se enfrente el país en el corto plazo. El PP es el partido con mayor representación parlamentaria y esa es una realidad que, en el escenario que sale de las urnas, no se puede obviar. Ello no obsta para admitir que Feijóo ha quedado muy por debajo de sus expectativas y que Sánchez ha superado todas las previsiones. Pero por encima de las siglas políticas y de sus dirigentes está la estabilidad democrática y el progreso del país.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios