Cofradías

Ochenta años de devoción al Hijo de Dios

  • El 11 de agosto de 1940 tuvo lugar en San Francisco la bendición de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis

  • El Nazareno es obra del escultor Ramón Chaveli Carreres

El Señor en su magnífico paso de misterio en la madrugada del Viernes Santo. El Señor en su magnífico paso de misterio en la madrugada del Viernes Santo.

El Señor en su magnífico paso de misterio en la madrugada del Viernes Santo.

Cofrades jerezanos que escribieron páginas de oro en la historia de las hermandades los hay en un buen número. El comienzo de la década de los cuarenta dio lugar a un buen grupo de jóvenes intrépidos que tuvieron como común denominador la recuperación la religiosidad popular por medio de las imágenes pasionales. Esta inquietud les llevó a crear nuevas hermandades alrededor de una collación de fieles o la recuperación de antiguas corporaciones que se encontraban disueltas desde hacía siglos. Por la zona de Corredera, San Agustín, Armas o plaza del Arenal se congregó un grupo de estos jóvenes devotos, deciden recuperar la antigua de cofradía de las Cinco Llagas. Esta hermandad tuvo su origen el convento de San Francisco en el siglo XVI disolviéndose en San Juan de los Caballeros en el siglo XIX. Conocidos por muchos son los nombres de estos cofrades jerezanos: Manuel Martínez Arce, Manuel Atalaya García, Pedro Guerrero González junto a su hermano Ramón, Beltrán Domecq González, Guillermo Tejera, Manuel Santolalla y Romero Valdespino, Manuel Cano, José Soto Ruiz, Francisco Torrent González, José Galafate Estrada, Manuel Tamayo Merino, Alfonso Alcántara o el influyente y jerezano cofrade José Gómez Morales, entre otros.

El antiguo misterio de la hermandad de las Cinco Llagas era el de la Sagrada Lanzada y la advocación la de la Virgen de la Esperanza. Sabiendo de la puesta en marcha de la actual cofradía de la Lanzada en el Carmen, Manuel Martínez Arce, muy posiblemente el iniciador de la idea de recuperar la antigua hermandad, decide cambiar el misterio por un Nazareno. Una imagen de Cristo que llamara la atención por su elegancia mientras carga con el madero por la Vía Sacra.

Ilustración libro de reglas de las Cinco Llagas. Ilustración libro de reglas de las Cinco Llagas.

Ilustración libro de reglas de las Cinco Llagas.

Ramón Chaveli Carreres era un escultor valenciano afincado en Jerez por aquella época. Muy conocido por los cofrades jerezanos al ser el autor que más imágenes titulares tiene en la ciudad. Hasta él se acercaron este grupo de jóvenes para encargarle la talla de un Nazareno. Siempre se ha dicho que Martínez Arce, habiendo visitado la ciudad de Sevilla y siendo un adelantado en lo que al mundo de las cofradías se refiere, le dejó en el taller un buen puñado de estampas del Señor de Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Sevilla. Martínez Arce tenía tres puntales sevillanos que eran su referencia cofradíera. La hermandad de Pasión, la Amargura de San Juan de la Palma y la Macarena en el barrio de San Gil. Menuda tripleta. Si se introdujeran estas tres cofradías en una especie de coctelera y se agitase, en cierta forma saldría la hermandad de las Cinco Llagas, inspirada en detalles y en sus formas de las antes referidas sevillanas.

El encargo en firme tiene lugar tras acta firmada el 14 de abril de 1940, según refiere el libro dedicado a Ramón Chaveli por el historiador jerezano Antonio de la Rosa Mateos.

La imagen estuvo acabada a mediados del mes de julio. Así también consta en un documento en forma de acta que se encuentra en el interior de la imagen. En este manuscrito se resuelve que la talla debe de guardar las líneas estilísticas de una de las obras del genial escultor barroco Juan Martínez Montañés. La que recibe culto en la parroquia del Divino Salvador de Sevilla bajo el nombre del Señor de Pasión.  

La portentosa imagen que Ramón Chaveli modela deja sorprendidos a todos por su magnitud artística y por su porte. Llama a la oración íntima con el Señor en ese camino que recorre hasta el monte Calvario donde será crucificado. Una obra que se encuentra en la cumbre del imaginero valenciano según los estudios hechos de su obra escultórica.

Curiosamente, la imagen tuvo tanto tirón devocional entre los incipientes cofrades de San Francisco que decidieron, días antes de ser bendecida, exponerla en el escaparate del antiguo comercio Eureka, en la calle Algarve. Actualmente es la tienda de juguetes ‘Carrusel’, concretamente en el escaparate que hace esquina con la calle Remedios.

Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis. Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis.

Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis.

El 11 de agosto de 1940, Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis es bendecido en la iglesia conventual de San Francisco. El próximo martes se cumplen ochenta años de este momento. La imagen con la advocación de Esperanza fue bendecida en el mes de enero. Se trataba de una antigua y hermosa Dolorosa que se encontraba en el convento de San Francisco y que estuvo durante algunos años como titular hasta que la familia Soto Rodríguez dona la actual María Santísima de la Esperanza. El Señor fue bendecido por el religioso franciscano y sacerdote, fray Bernardino Puig. Así es como esta magnífica imagen de Chaveli, entraba hace ya ochenta años en la casa en la que durante todas estas décadas ha estado para recibir el culto y la devoción de miles y miles de jerezanos repartidos en numerosas generaciones.

El Hijo de Dios, que carga con el pesado madero, camino del Calvario donde redimirá al género humano a través de su muerte y Resurrección. Así sea por muchos años más en la ciudad de Jerez.

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