Cofradías

Las hermandades se quedan este año sin el reparto de los palcos

  • La ‘economía de guerra’ se impone para mantener liquidez en las cuentas de la Unión de Hermandades

Un momento del pleno celebrado el pasado jueves en la Catedral. Un momento del pleno celebrado el pasado jueves en la Catedral.

Un momento del pleno celebrado el pasado jueves en la Catedral. / Vanesa Lobo (Jerez)

El pleno extraordinario celebrado el pasado jueves en la Catedral de Jerez ha sido uno de los más rápidos que se recuerdan. En apenas media hora, los hermanos mayores salían del templo jerezano con una decisión que se tomó por unanimidad. 

Tres serán las líneas en las que los abonados podrán acogerse a partir de la fecha que se estipule y con un plazo que no excederá de 15 días. Por un lado la donación del importe íntegro del palco que será destinado a las obras de caridad que mantienen las cofradías. Estos abonados se verán beneficiados con un 25 por ciento de descuento en los próximos cuatro años y no les repercutiría posibles subidas durante los próximos cuatro años. 

La segunda opción se centra en solicitar la devolución con una retención del 17 por ciento por los gastos causados tras el decreto del estado de alarma. Una tercera opción es la de la devolución total del importe, lo que significará la pérdida del palco. Aquellos que no se acojan a ninguna de estas opciones se da por entendido que dejan en depósito el importe para el próximo año. 

El veinte por ciento de los abonados que no renovaron pierden el derecho de reserva y pasan a la lista de espera. 

Todas estas medidas fueron aprobadas tras ser elevadas por la mesa. Quedaba claro que los máximos mandatarios de las cofradías elegían una solución que no dejara a nadie atrás. Hay suficientes alternativas como para que cada abonado se acoja a la que estime más oportuna.

Otras decisiones 

Por otro lado, también se aprobaron algunas iniciativas que marcan el futuro económico de las cofradías y la de las propias cuentas del consejo local. Hay que destacar que la permanente tiene el visto bueno del pleno para solicitar una línea de crédito que podría acercarse a los 80.000 euros una vez cumplido el plazo de revoluciones si se considera que el porcentaje a devolver es lo suficientemente importante como para dejar al órgano de Curtidores sin la suficiente liquidez.Las cuentas cuadrarían y se pudiera hacer frente al pago del crédito de la compra de las sillas que asciende a unos 35.000 euros anuales. 

Se impone una especie de ‘economía de guerra’ que sometería a las hermandades a no recibir ni un euro en concepto de reparto de las sillas. Todo lo recaudado se quedará en las arcas de la Unión de Hermandades a la espera de cómo evoluciona la pandemia del coronavirus. 

A excepción de los gastos comprometidos por el consejo como son el pago de facturas de electricidad, agua o teléfono, se eliminarán otro tipo de desembolso. Uno de estos gastos será la de la comida que se ofrece al pregonero cada año el Domingo de Pasión. Los hermanos mayores e invitados estarán obligados a abonar su cubierto. 

Queda en el aire otro tipo de gastos como son los del cartel de la Semana Santa de 2021 que todo hace prever que no se encargará a un artista de reputado prestigio. Podría llegar de nuevo la fotografía a un consejo que siempre apostó por la pintura. 

Las visitas a FITUR para promocionar la Semana Santa de Jerez también podrían ser otro recorte que el consejo tendría que asumir. 

Se inicia un nuevo tiempo en el que se mirará cada céntimo de euro que se destine a algún tipo de gasto. Un periodo que las cofradías sufrirán, al menos, durante los próximos meses y que redundará en proyectos de estrenos o recuperación del rico patrimonio de muchas de ellas. Iniciativas que tendrán que esperar mejores tiempos desde el punto de vista económico. No hay otra.

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