"La saeta tiene algo de sollozo": José María Pemán

Tribuna libre

Pepe Marín

24 de marzo 2016 - 01:00

ES importante el papel que entidades flamencas, hermandades y Ayuntamiento han desarrollado y continúan haciéndolo en pro de la conservación y difusión de la saeta, ese ¡ay! angustioso, doliente, penetrante, que se ofrece en la noche en medio del gentío, desde un balcón, una plaza bajo el naranjo en flor, a las puertas de los templos, en una esquina de calle confluente con otra, como durante años hizo la peña 'La Bulería' a la Hermandad del Cristo por la calle Sol con Marimanta y con Diego de los Santos 'Rubichi' -profundo como un barranco-, y Manuel Carpio 'El Garbanzo' -garganta abrasada-, como protagonistas. O en su actual domicilio de Empedrada, desde donde la fascinación saetera se amplía en número y hermandades: el Cristo, la Yedra y Amor y Sacrificio, imágenes acariciadas por las voces de Luis Lara, Luis y Joaquín Fernández Soto 'Los Zambos', Alfonso Carpio 'Mijita hijo', Macarena de Jerez, Elu de Jerez, Pedro Garrido 'Niño de la Fragua', José Peña 'El Morito', Eva Rubichi, José Flores Cascales… ¿hay quien dé más?.

Otros acontecimientos vinculados a la Semana Santa y al mundo saetero han tenido y continúan teniendo su espacio en nuestra ciudad. Recordamos el convocado por la Asociación Cultural 'Los Juncales' con ocasión de la presentación del libro 'La Roldana y su imaginería pasionista', de la doctora en Historia del Arte, Aurelia María Romero Coloma y que Rafael Lorente le presentó en nombre de la entidad convocante en la bodega 'Los Claustros' -entonces de Domecq-. Fue un primer viernes de marzo en el que pudimos oír las tres primeras saetas de la cuaresma. Fueron tres esculturas saeteras talladas por las gubias en las que se convirtieron las gargantas de Joaquín 'El Zambo', Juan Junquera y Curro de la Morena. Joaquín, el de la voz lastimera, la que parece llena de debilidad pero plena de sensualidad. Juan, elevando la voz desde su propia elevación física. Curro, voz de aljibe, negra… Fueron tres formas de manifestar un mismo sentimiento religioso, tres bellos piropos en honor de Jesús del Prendimiento, obra de 'La Roldana'.

Después o antes están las que suenan por libre a través de voces flamencas: plazas, -Rafael Rivero en Miércoles Santo-, calles, -Cerrofuerte con la siempre recordada Paquera y su gente-, balcones en La plazuela y Santiago con Elu y Macarena de Jerez-, templos, que se pueblan de oraciones cantadas y, lo mismo en la calle Larga cuando los recordados Luis de Pacote, Juan Morao, Curro de la Morena, José Vargas 'El Mono', 'Rubio Triunfante', cantaban al Nazareno, Santo Crucifijo de la Salud, Cinco Llagas, Buena Muerte y la Yedra, sumándose Manolo Valencia, Fernando de la Morena, Manuel Moneo, primero a la puerta de 'La Venencia' y más tarde algunos de ellos ante 'La Canilla' para cantar en la 'madrugá', o en la calle Ancha , a las puertas del bar 'Canalejas', ya en la mañana del Viernes Santo, algunos de los citados con Ángel Vargas y Tomasa 'La Macanita' entre otros, cantando a la Hermandad de la Buena Muerte, ahora camino de la Basílica de Ntra. Sra. de la Merced.

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