Sociedad

El Hospital de Antezana de Alcalá de Henares, pionero en España desde el siglo XV

El Hospital de Antezana de Alcalá de Henares

El Hospital de Antezana de Alcalá de Henares

El número 46 de la calle Mayor de Alcalá de Henares guarda un legado histórico con el Hospital de Antezana, fundado en 1483 y cuya actividad apenas ha variado desde sus inicios dentro de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Este lugar está considerado el primer hospital universitario de España, el sitio en el que se creó el primer cuerpo de enfermeras del país y el enclave en el que San Ignacio de Loyola tuvo los que se podrían considerar primeros seguidores de la futura Compañía de Jesús.

La historia comienza de la mano de Luis de Antezana e Isabel de Guzmán, un matrimonio noble que vivía en la ciudad complutense y que, al morir sin descendencia, decidieron crear un hospital de beneficencia para pobres.

“El 18 de octubre de 1483 fue el momento datado de la creación de la Fundación de Antezana, día en el que por testamento cedieron todos sus bienes a favor de la cofradía que debería gestionar su legado”, comenta Asensio Esteban, actual presidente de la Fundación.

Junto a la balaustrada que decora un patio interior abierto de dos alturas, Esteban incide en que nada de esto pudo ser posible sin la bula del papa Sixto IV mediante la cual el sumo pontífice otorgó al matrimonio el permiso para crear el hospital.

Poco después de rubricar el testamento, en 1484 falleció Luis de Antezana. Isabel de Guzmán le sobrevivió dos décadas, hasta 1504.

“En su día había un comedor para pobres y salas de enfermería, en las que se distinguía entre hombres y mujeres”, explica Esteban. No es baladí este apunte pues en el Hospital de Antezana, según la documentación conservada, cobraban por igual enfermeros que enfermeras. “Aquí se creó el primer cuerpo de enfermeras de España”, afirma.

En la misma época de creación del hospital se produjo el Descubrimiento de América, en 1492, y en la misma ciudad el cardenal Cisneros comenzó a poner los pilares de lo que será después la Universidad de Alcalá, considerada como la ciudad de Dios, la “Civitas Dei”.

Cisneros impuso a los estudiantes de Medicina, como condición indispensable para conseguir el título, la realización de dos años de prácticas en un hospital. En Alcalá tan solo había dos, el de Santa María la Rica y el de Antezana, por lo que este fue uno de los lugares en los que, utilizando la nomenclatura actual, se cursaron los primeros MIR

Los estudiantes de medicina de Alcalá se especializaron ahí, dice Esteban, que también apunta como esto les convierte en el primer hospital universitario de la historia de España.

Los primeros pasos de san Ignacio de Loyola

La historia del Hospital de Antezana está íntimamente ligada a Íñigo de Loyola, quien después sería mundialmente conocido como san Ignacio de Loyola, que en 1526 llegó a Alcalá andando desde Barcelona para estudiar Filosofía. “No gozaba de mucho dinero, como otros tantos estudiantes, y se ponía en la puerta del Hospital a pedir limosna”, cuenta Esteban.

Juan Vázquez, el prioste que en aquel momento comandaba el Hospital de Antezana, le ofreció una habitación a cambio de que el estudiante cocinara y cuidara de los enfermos. “Casi fue otra muestra de solidaridad por parte de la institución”, subraya el presidente de la Fundación justo en frente de la cocina que utilizó Loyola.

Todavía no era sacerdote, pero Esteban incide en que Loyola tuvo sus primeros hermanos de la futura Compañía de Jesús, los jesuitas, en el Hospital de Antezana. “Aquí es donde se funda la Compañía de Jesús, lo que nos sitúa en primera línea de la historia”, recalca.

No ha sido el único personaje ilustre que ha ofrecido sus servicios a los más necesitados en este enclave. Sus mismos pasos siguieron el practicante Divino Vallés y otros tantos que más tarde se convertirían en médicos reales, como Rodrigo de Reinoso, médico del rey de Portugal; Cristóbal de la Vega y Fernando de Mena, médicos de Felipe II; y Pedro Miguel de Heredia, médico de Felipe IV.

Las especulaciones también sitúan al padre de Miguel de Cervantes, cuya casa natal es contigua al Hospital de Antezana, como otra de las personas que pasaron por sus salas. Según Esteban, “era cirujano sangrador y vivía al lado, es muy probable que en algún momento trabajara en el Hospital, sería de pura lógica, pero no existe constancia documental de ello”.

La actual Fundación de Antezana es la continuación de la Cofradía de Caballeros de Antezana y la institución que a día de hoy rige el enclave y en la que, a pesar de su nombre, también participan mujeres. “Igual que hace cientos de años, tan solo nueve personas pueden formar parte del patronato de la Fundación”, explica Esteban.

El espacio sanitario más antiguo de Europa

La actividad ininterrumpida del Hospital de Antezana como espacio de asistencia sanitaria durante más de 540 años ha sido posible, entre otras cosas, por tratarse de una institución privada. De esta forma, lo que se conoce entre las gentes alcalaínas como “el hospitalillo” se libró de las desamortizaciones que sí sufrieron los bienes eclesiásticos.

Esteban saca pecho mientras señala el pozo que engalana el patio del edificio: “Dado que seguimos en el mismo lugar, realizando la misma actividad y con tanta antigüedad, podemos considerarnos el espacio sanitario más antiguo de Europa”.

En la actualidad, el Hospital de Antezana es la única residencia para mayores ubicada en el centro de Alcalá de Henares. Con 23 habitaciones, el concepto tampoco ha cambiado demasiado, pues la entidad no tiene como factor primordial la situación económica del usuario para aceptarlo y ahora la lista de espera supera las 150 personas.

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