Las cooperantes retenidas en Somalia regresan hoy a España

Las dos rehenes, que se encuentran en buen estado de salud, fueron liberadas ayer y los gobiernos español y argentino niegan haber pagado rescate alguno

Las dos cooperantes, a su llegada a un hotel de la ciudad somalí tras ser liberadas.
Las dos cooperantes, a su llegada a un hotel de la ciudad somalí tras ser liberadas.
Efe / Madrid

03 de enero 2008 - 05:01

Ni el Gobierno español ni el argentino han pagado rescate alguno por la liberación de las dos cooperantes de Médicos sin Fronteras (MSF) -la española Mercedes García y la argentina Pilar Bauza-, que tras siete días de angustia e intensas gestiones diplomáticas recuperaron ayer su libertad.

El ministro español de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y su homólogo argentino, Jorge Taiana, han negado cualquier tipo de pago por la puesta en libertad de ambas mujeres, secuestradas por un grupo de hombres armados en la localidad de Bosaso (Puntlandia, Somalia) el pasado 26 de diciembre.

Con muestras de cansancio, las dos integrantes de la sección española de MSF se han presentado ante los periodistas junto a altos funcionarios del Gobierno regional de Puntlandia y diplomáticos que han seguido de cerca las gestiones.

Ninguna de ellas, que gozan de un buen estado de salud, ha hecho declaraciones a los periodistas allí presentes y se han retirado a descansar en un hotel de Bosaso.

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, llegó el martes a Nairobi para acompañar en el viaje a España a la médica Mercedes García y a la enfermera Pilar Bauza, que está previsto aterricen hoy en Madrid entre las 19.00 y 20.00.

En rueda de prensa celebrada en Córdoba, Moratinos explicó que los responsables del secuestro buscaban "el protagonismo social y político" en Somalia, y confesó que el 31 de diciembre ha sido "una de las experiencias diplomáticas más intensas" que ha vivido. Moratinos ha podido hablar por teléfono con Mercedes García, quien le ha expresado su intención de volver a Somalia "cuanto antes" tras visitar a su hermano y a su cuñada en León.

Precisamente, las campanas de la iglesia de Cuadros (León), del que es vecina García, sonaron ayer como muestra de alegría del pueblo por su liberación y la de compañera argentina.

Uno de los artífices del feliz desenlace, el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, insistió ayer a los periodistas en la ciudad de Bosaso en que no se ha abonado rescate -los secuestradores exigían, según fuentes no oficiales, 250.000 dólares-, operación a la que también se habían negado siempre las autoridades de Puntlandia.

Desde la mañana de ayer, Bosaso era un hervidero de rumores, sin confirmación oficial, que apuntaban hacia la posibilidad de que el final del secuestro se podría producir ayer.

La liberación se conoció al final de una reunión que mantuvieron en un edificio gubernamental de Bosaso altos funcionarios y personas vinculadas con los secuestradores.

El primero que dio a conocer la noticia fue el ministro de Comercio, Abdisamad Yusuf Mohamed, al final de ese encuentro.

Poco después, el anuncio era confirmado desde Madrid por Asuntos Exteriores y desde Buenos Aires por la cancillería argentina.

Hasta el momento no ha trascendido ningún detalle de cómo se produjo exactamente la liberación de las cooperantes.

El 26 de diciembre las dos mujeres fueron llevadas a la fuerza por un grupo de personas armadas cuando se dirigían en el vehículo de la organización al centro nutricional donde MSF atiende a unos 7.000 niños menores de cinco años que sufren algún grado de desnutrición, en la localidad de Bossaso. Estos niños forman parte de un colectivo de unas 25.000 personas que viven en 19 campos de desplazados en el área.

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