Un estilo de vida sano y la dieta pueden mejorar la hiperplasia de próstata

Esta afección, muy común entre los hombres de más de 60 años, suscita reticencias a la hora de acudir al médico

El farmacéutico puede trasladar consejos útiles para prevenir este tipo de situaciones.
El farmacéutico puede trasladar consejos útiles para prevenir este tipo de situaciones.
Redacción

07 de enero 2010 - 01:00

El estilo de vida saludable y la dieta pueden mejorar esta dolencia tan habitual en los hombres. Esa es una recomendación clave trasladada por el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos entre sus temas de interés para la población. La hiperplasia benigna de próstata, también conocida como adenoma de próstata, consiste en un aumento de la glándula prostática de los hombres. Esta situación se produce con la edad, de ahí el nombre de benigna.

Se estima que el crecimiento glandular afecta al 60% de los mayores de 60 años y al 90% de los de más de 80. Respecto a sus síntomas, la próstata, al aumentar de tamaño, presiona a los conductos del tractor urinario. Se manifiesta por dificultad para la micción, disminución de la fuerza miccional o urgencia urinaria pero con vaciado incompleto.

En ocasiones, es necesario levantarse incluso a orinar varias veces durante la noche. El hecho de que no se elimine toda la orina y quede un residuo en la vejiga, favorece el desarrollo de infecciones urinarias. El tratamiento farmacológico se lleva a cabo con dos tipos de fármacos: alfa-bloqueantes (doxazosina, terazosina y tamsulosina), que relajan el músculo y favorecen la eliminación de orina, y con los llamados inhibidores de la 5-alfa reductasa (finasterida y dutasterida), que es una enzima que interviene en la transformación de testosterona en otros metabolitos, responsables del aumento de tamaño de la glándula. Si el paciente no responde al tratamiento o aparecen complicaciones, debe valorarse la cirugía.

El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos recomienda eliminar de las comidas los picantes y salazones, beber líquidos con intervalos de tiempo, no ingerir alcohol, orinar siempre que sienta necesidad, tener paciencia y no ejercer una presión excesiva al empezar a orinar, dar paseos diarios, evitar montar a caballo o en bicicleta. En general, muchos hombres consideran esta situación como desagradable y son reticentes a la hora de acudir al médico. El farmacéutico, como punto sanitario accesible al paciente tiene una importante labor, derivando a los pacientes al médico y orientándoles e informándoles sobre su situación.

stats