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“Los profesores nos recibían en sus casas”

  • Conocedor de la historia de la huelga de estudiantes de comercio de los 70’

“Los profesores nos recibían en sus casas”

“Los profesores nos recibían en sus casas” / Archivo

Sebastián Montaldo fue profesor de mercantil y estudiante de peritaje. En sus años de alumno fue delegado del centro, a pesar de ser oyente libre, por lo que también ostenta amplios conocimientos de la huelga de estudiantes de comercio de los 70’. Además, Participó en la transformación de las Escuela de Comercio en Escuela Universitaria de Estudios Empresariales. Administrador de fincas como profesión, Montaldo obtuvo en 2017 la medalla de oro del colegio de administradores de fincas.

Los primeros años los recuerda llenos de inquietudes que brotaban de las cabezas pensantes de sus compañeros, unas inquietudes que, según Sebastián Montaldo, “fueron plasmadas en un boletín que creamos por aquél entonces”. En estas publicaciones aparecían cuestiones como “el nombramiento de Catedráticos que impartieran las asignaturas tronco o que los idiomas se estructuraran a las exigencias de las empresas”. Ambas inquietudes fueron llevadas a un claustro de profesores al que el propio Sebastián Montaldo asistió. “Sobre la primera cuestión, el claustro no tuvo nada que objetar. En cuanto a la segunda, llevé la propuesta de que se mantuviera el idioma, que ya traía el alumno del bachillerato, los tres o los seis cursos de la carrera, finalizando los mismos con unas prácticas en el país del idioma. Además, las prácticas serían subvencionadas en parte por el centro, una propuesta que no fue tenida en consideración”.

En cuanto a la huelga, el que fuera profesor de mercantil afirma que, por aquel entonces, “se preparaba la reforma de la enseñanza en España. Vinieron expertos de la Unesco para confeccionar la reforma. Se formó una comisión permanente y nuestra Escuela formó parte de ella. Más tarde, se analizó el plan a fondo y pudimos comprobar que nuestra carrera no tenía continuidad en la Universidad Superior, por ello abandonamos la Escuela durante más o menos seis meses”. Durante este tiempo, Montaldo asegura que “con el fin de que no perdiéramos el curso, algunos profesores se ofrecieron para hacer un seguimiento de sus asignaturas a los que estudiábamos Profesor Mercantil, recibiéndonos en sus casas. Para los que estudiaban Peritaje Mercantil, en número más numeroso, se alquiló un casco de bodega y varios compañeros que estudiábamos el Profesorado les impartíamos clases de las asignaturas más importantes”. Más tarde, “vino otra lucha, la de que los Profesores Mercantiles pudieran acceder a 1º del Ciclo Superior, la Licenciatura. En esto se tardó varios años”. En definitiva, una vida de sacrificio por una enseñanza de calidad.