Desafíos pendientes en Twitter tras la marcha de su CEO

La renuncia de Dick Costolo deja una empresa estancada en crecimiento tanto de ingresos como de usuarios. El cofundador de la firma, Jack Dorsey, se hará cargo de forma interina.

Desafíos pendientes en Twitter tras la marcha de su CEO
Desafíos pendientes en Twitter tras la marcha de su CEO
Andrei Sokolov (Dpa)

12 de junio 2015 - 17:23

El CEO de Twitter, Dick Costolo, ha renunciado a su cargo, que a partir del 1 de julio será asumido temporalmente por el cofundador Jack Dorsey. Costolo seguirá siendo miembro de la junta directiva, explicó la compañía en un comunicado. "Estoy tremendamente orgulloso del equipo de Twitter y de todo lo que el equipo logró en conjunto durante mis seis años en la empresa... no hay nadie mejor que Jack Dorsey para liderar Twitter durante esta transición", apuntó Costolo, CEO de la empresa desde 2010.

Las acciones de Twitter subieron un ocho por ciento tras el anuncio. Los inversores han cuestionado a la empresa por su lento crecimiento. Twitter registró en el primer trimestre una pérdida de unos 162 millones de dólares y no llegó a cumplir con sus expectativas de facturación, con sus 302 millones de usuarios activos. Junto con el anuncio del alejamiento de Costolo, Twitter confirmó los pronósticos para el presente trimestre: la empresa espera lograr un volumen de ventas de entre 470 y 485 millones de dólares. Dorsey, por su parte, aseguró: "El futuro pertenece a Twitter gracias en gran parte a la dedicación y visión de Dick Costolo".

Desafíos pendientes

Twitter se ha convertido en un medio muy relevante, pero la empresa lleva años sin poder asegurarse los ingresos económicos y sin atraer nuevos usuarios de forma más acelerada. Por eso, al futuro jefe de la empresa le esperan importantes desafíos. En enero de 2009 dio la vuelta al mundo una foto que mostraba a personas heladas sobre el ala de un avión que flotaba en el río Hudson de Nueva York. El empresario de internet Janis Krums la había tomado desde un ferry que se había acercado al lugar del accidente para prestar ayuda y la envió a sus entonces 170 contactos de Twitter. A partir de ahí se extendió como la pólvora.

Ese día, todos reconocieron el poder de Twitter como plataforma para transmitir noticias urgentes y desde entonces ya no se puede pensar en el mundo de los medios sin incluir al servicio. Ya sea en las protestas en Egipto o en el ataque con bomba contra la maratón de Boston, Twitter siempre es una fuente de información rápida aunque no siempre del todo fiable. Empresas y famosos descubrieron además la plataforma como una forma de contacto directo con sus clientes y fans. El problema es que todo esto solo no ingresa dinero. Y Dick Costolo no consiguió encontrar una fórmula que resuelva el modelo de negocio en sus casi cinco años al frente de la compañía. Los creadores de la red renunciaron a la publicidad al principio para no espantar a los usuarios. Al final acabó llegando en forma de tuits pagados que las empresas pueden introducir en el flujo de mensajes de los usuarios.

Twitter subraya que el crecimiento no va mal: los 436 millones de dólares de facturación en el primer trimestre implican un crecimiento de un 74 por ciento respecto a hace un año. Pero la Bolsa mide a la firma con su competidor Facebook, que juega en una liga muy distinta: 1.440 millones de usuarios, 3.540 millones de dólares de facturación en el primer trimestre y 512 millones de ganancias. Por el contrario, con algo más de 300 millones de usuarios Twitter tuvo 150 millones de dólares en pérdidas. Wall Street no tiene problemas con los números rojos, siempre y cuando se espere un importante crecimiento más adelante. Pero en el caso de Twitter los inversores ya no son optimistas. El año pasado se esfumaron casi 700 millones de dólares para gastos de desarrollo y más de 600 millones en marketing. Como resultado se obtuvieron 47 millones de nuevos usuarios, un 18 por ciento más. El número de miembros es clave porque cuantos más haya, la red es más atractiva para la publicidad.

La última estrategia de Costolo fue tratar de atraer a usuarios de internet que no forman parte de la red pero entran en contacto con tuits. Trató de conseguir usuarios de forma masiva con el Mundial de fútbol del año pasado, sin éxito. También experimentó con botones de compra, con los que se pueden adquirir artículos de manera directa haciendo clic en un mensaje, también con magros resultados.

Incluso sus mayores aliados perdieron la paciencia. Por ejemplo, el inversor en proyectos de internet Chris Sacca, activo impulsor de Twitter durante años, exigió cambios hace unos días en una carta abierta. Entre otras cosas propone que el servicio se dirija más claramente a aquellos usuarios que no están todo el tiempo leyendo la red y que pueden perderse mensajes interesantes. Sacca propone ordenar los tuits por áreas temáticas y no necesariamente de forma cronológica como hasta ahora. "Mi mayor preocupación es el nivel de dudas y malentendidos en la opinión pública cuando se trata de la visión de Twitter y el futuro próximo del servicio", escribió.

Una herencia complicada de la era Costolo es que la política de tierra quemada de Twitter con respecto a los desarrolladores de aplicaciones. La red se centró en controlar los ingresos publicitarios, y los desarrolladores de aplicaciones externas se sintieron maltratados, así que se agotó el flujo de innovaciones que proporcionaban.

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