Fútbol | Tercera División

Mendoza y Nene, alumno y profesor cara a cara en el Guadalcacín-Xerez CD

  • El técnico del Deportivo hizo debutar al jerezano en 2ª B en la temporada 99/00, le considera "mi debilidad, le pongo de ejemplo en mis equipos"

  • El exjugador considera al malagueño "mi segundo padre, vale mucho, va por derecho y se merece mucho más de lo que ha conseguido en el fútbol"

Jesús Mendoza y Nene Montero se estrechan la mano y se desean suerte para el derbi. Jesús Mendoza y Nene Montero se estrechan la mano y se desean suerte para el derbi.

Jesús Mendoza y Nene Montero se estrechan la mano y se desean suerte para el derbi.

Frente a frente profesor y alumno. Nene y Mendoza. Han pasado veinte años desde que el entrenador malagueño hiciese debutar precisamente con apenas veinte años al lateral jerezano en el Xerez CD en Segunda División B en la campaña 99/00. El jueves se enfrentarán en los banquillos, Nene en el del Xerez CD y Jesús en el del Guadalcacín.

Sólo coincidieron una temporada pero la relación entre ellos no quedó ahí por la admiración que se profesan mutuamente. El preparador del Deportivo se deshace en elogios hacia "mi debilidad, un jugador al que siempre pongo de ejemplo por su afán de superación, tácticamente era perfecto, un reloj", y Jesús considera a Montero "mi segundo padre".

Nene no oculta que "ya el derbi del sábado fue especial por enfrentarme a Pepe, que también fue jugador mío y somos muy amigos, y lo va a ser el del Guadalcacín. Jesús es mi debilidad dentro de todos los futbolistas a los que he tenido la suerte de sacar y que luego han llegado a Primera División. Lo pongo siempre de ejemplo en todos los equipos en los que he estado. Era un jugador muy táctico, sabía sus limitaciones, las tapaba y sabía resaltar sus virtudes. Y como persona es un diez, es fenomenal. Le quiero mucho y él lo sabe".

Nene y Mendoza, en Chapín en la temporada 99/00. Nene y Mendoza, en Chapín en la temporada 99/00.

Nene y Mendoza, en Chapín en la temporada 99/00. / Pascual

Mendoza, por su parte, explica que "encontrarme con él en el banquillo me va a traer buenos recuerdos y me sentiré extraño. Aprecio mucho a Nene, para mí es un entrenador que se merece mucho más de lo que ha conseguido. Vale mucho y aquí, por ejemplo, no tuvo suerte en aquella fase de ascenso. Ahí hubiese conseguido el empujoncito que necesitaba para llegar mucho más arriba. Va por derecho, es un tío que merece mucho la pena, para mí es como un segundo padre. Habrá sensaciones extrañas pero, ahora, cada uno mira por sus intereses. El querrá ganar con el Xerez y yo con el Guadalcacín".

El malagueño no dudó en hacerle debutar pese a que llegó para el Xerez B porque "desde el primer momento le vi cualidades. Tácticamente era un reloj, hacía en el campo lo que le pedías. Conmigo no jugaba de lateral, conmigo jugaba por delante, detrás estaba Juan Pedro. Otra de las cosas que me gustaban de él es que no le pesaba la presión. A pesar de ser joven, asimilaba bien la presión. Insisto, le quiero mucho, igual que a Francis, y lo que hago es transmitirles experiencia. Ojalá estuviese conmigo de segundo".

Sobre los recuerdos de su estreno en Segunda B de la mano del malagueño, el exjugador del XCD confiesa: "Tengo muchísimos. La temporada fue buena pero la liguilla fue una lástima, no pudimos conseguir el ascenso y eso le dejó a él también sin hacer algo grande en el club. De todos modos, aportó bastante y luego siguió con su carrera en otros equipos haciéndolo bien".

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