Xerez CD

Recital de fútbol y goles

  • Los azulinos realizan un gran partido y consiguen una remontada épica ante un cuadro grana que ganaba 0-2 al descanso

Chapín albergó ayer un encuentro digno de Primera, con un vendaval de fútbol y goles difíciles de ver en esta categoría. El Xerez fue una apisonadora y acabó goleando a un Murcia que se limitó a aprovechar los regalos que le hizo el conjunto de Esteban Vigo.

Hay victorias que se ven venir incluso con el marcador en contra. Hay triunfos que se hacen los remolones y que llegan con suspense pero finalmente la calidad, la garra, el tesón, el juego por bandas, la fluidez en el centro del campo, las oportunidades y el no darse por vencido da sus frutos.

Aún así, la incertidumbre también se apoderó de un estadio que vibró con la remontada del equipo después de sufrir con los regalos de sus jugadores al contrario. Vigo durante toda la semana había repetido mil veces que no podían volver a cometer los fallos de La Romareda. Sus jugadores no debieron entenderle porque no es que no cometieran esos errores, es que se empeñaron en dejar en ridículos los despistes de la pasada semana. Crespí marcó de vaselina uno de los goles de la jornada cuando quiso despejar un balón que se convirtió en un puñal para Chema y el portero azulino tampoco tuvo su mañana.

Siempre netamente superior y descarado en su juego, el Xerez fue una máquina de crear oportunidades pero en estas llegó el Murcia y se marchó al descanso con 0-2. Los de Esteban pusieron a prueba hasta en siete ocasiones a Elía y no acertaron y los de Clemente le vieron la cara a Chema en dos ocasiones y ‘mojaron’.

El 0-1 lo firmó Montoro, de cabeza, tras un centro de Mejía que pilló a Chema descolocado. El portero azulino debió pensar que era imposible que el jugador pimentonero pudiese rematar como lo hizo y colocar el balón donde lo colocó.

Y el 0-2 en el minuto 41, fruto de un regalo hasta con lacito de Martí Crespí. Despotovic peleó por un balón con el central xerecista y éste despejó la pelota con tan mala fortuna que le salió una vaselina que superó a Chema. Menos mal que faltaba poco para el descanso porque con ese resultado, los nervios y la desesperación empezaban a hacer mella en los azulinos.

Pero este Xerez no se achica y, tras el descanso y el ‘sermoncito’ de Esteban, lo que llevaba camino de convertirse en un drama con triste final se convirtió en la mejor de las comedias con final feliz.

El fútbol comenzó a ser justo con el Deportivo en el 52’, cuando Hernández Hernández expulsó a Elía por un penalti sobre Mendoza y dejó a los visitantes con diez. Momo no falló. Sólo ocho minutos más tarde, en el 60, Aythami, de cabeza, firmaba el empate y abría las puertas a una remontada en la que ya todo el mundo confiaba.

Y llegó. Mario Bermejo, también de cabeza, hizo el 3-2 en el 68, con lo que el Xerez le daba la vuelta a un partido que se le había puesto cuesta arriba. Pero quedaba un mundo para el final y Chema, en el minuto 75, puso el corazón en un puño a todo el estadio cuando falló de forma garrafal en su intento de atrapar un centro de Campos sin peligro que Dialiba aprovechó en la boca de gol para hacer el 3-3.

Quedaba un cuarto de hora y lo mejor estaba por llegar. Momo firmó el golazo de la mañana. El canario, con la zurda, desde la frontal del área clavó la pelota en la escuadra con un golpeo de lujo.

La guinda la puso Calle, loco por estrenar su casillero de goles. El madrileño hizo, ya en el descuento, el 5-3 al transformar un penalti de Guerreiro, al que se le fue la pinza y hasta intentó empujar al árbitro, sobre Sarmiento.

Todos los técnicos sueñan con una actuación perfecta. Esteban Vigo ayer casi pudo sentirla. Los fallos atrás estuvieron a punto de costarles muy caros pero una vez más ganó el fútbol ofensivo. Vamos, todo un recado para un rácano Javier Clemente, que sólo animó a sus jugadores a irse hacia adelante cuando perdían 4-3 y apenas quedaban unos minutos para el final. Claro, así les va a unos y a otros en la Liga…

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