Navidad

Ya no tienes excusas: las letras de siete villancicos para esta Nochebuena

  • Aquí algunos de los temas navideños más jerezanos. Cómo cantarlos depende de ti

Zambomba familiar en una calle de Jerez. Zambomba familiar en una calle de Jerez.

Zambomba familiar en una calle de Jerez. / Pascual

MADROÑOS AL NIÑO

La Virgen va caminando

en la mulita de los moños,

y San José va “detrá”

dándole al Niño madroño.

(Estribillo)

Madroños al Niño no le demos más

que con los madroños se va a emborrachar

La Virgen puso un potaje

y se le olvidó el tomate

y San José le decía

si lo pruebo que me maten

La Virgen como es gitana

a los gitanos camela

y San José como es gachó

se rebela, se rebela

El Niño Dios se ha perdido

su madre lo anda buscando

y está en la orilla del río

ay de juerga con los gitanos

En el barrio Santiago

están haciendo pestiños

para celebrar la fiesta

del nacimiento del Niño.

UNA PANDERETA SUENA

Una pandereta suena,

una pandereta suena,

yo no sé por dónde irá,

camino de Belén lleva,

hasta llegar al portal,

hasta llegar al portal

Al ruido que llevaba,

al ruido que llevaba, un pobre anciano salió.

No me despiertes al Niño,

que ahora poco se durmió,

que ahora poco se durmió.

Me lo durmió una zagala,

me lo durmió una zagala,

como los rayos del sol

Tuvo los pechos tan dulces,

que pudo dormir a Dios,

que pudo dormir a Dios.

María Santa María,

María Santa María,

Madre del Santo Varón,

que fue a misa de paría

y al templo de Salomón

y al templo de Salomón.

Y allí le han dicho una misa,

y allí le han dicho una misa,

le han predicado un sermón

y todo se lo encomiendan

por el Hijo que parió,

por el Hijo que parió.

CAMINA LA VIRGEN PURA

(AL CANTAR SE REPITEN TODOS LOS VERSOS)

Camina la Virgen pura, viva el amor,

caminito de Belén, viva el laurel.

Como el camino es tan largo, viva el amor,

pide el niño de beber, viva el laurel.

No pidas agua mi niño, viva el amor,

no pidas agua Manuel,

que los ríos vienen turbios, viva el amor,

y no se pueden beber.

Allá arribita hay un huerto, viva el amor,

y en el huerto un naranjel, viva el laurel.

Y el labrador que lo labra, viva el amor,

es un ciego que no ve, viva el laurel.

Ciego dame una naranja, viva el amor,

para el niño entretener.

Entre usted señora y coja, viva el amor,

las que haya menester.

El niño como es tan niño, viva el amor,

todas las quiere coger, viva el laurel.

La Virgen como es tan pura, viva el amor,

no coge “na” más que tres, viva el laurel.

Una le ha dado al niño, viva el amor,

y otra le dio a San José

y otra se ha quedado ella, viva el amor,

para probarla también.

A la salida del huerto, viva el amor,

dice el ciego que ya vé, viva el laurel.

Quién ha sido esa señora, viva el amor,

que ha hecho tanto bien, viva el laurel.

Era la Virgen María, viva el amor,

y el patriarca José.

Era la Virgen María, viva el amor,

y el patriarca José.

LOS CAMINOS SE HICIERON

Los caminos se hicieron,

con agua, viento y frío,

caminaba un anciano,

muy triste y afligido,

¡gloria!, a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

Llegaron a un mesón,

para pedir posada,

y el mesonero ingrato,

iba y se la negaba, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

Yo no doy posada,

yo no doy posada,

a las dos de la noche,

a mujer embarazada, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

Si tu traes dinero,

toda la casa es tuya,

pero si no lo traes,

no hay posada ninguna, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

La Virgen al oír eso,

se cayó desmayada,

y San José le dice,

levanta esposa amada, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

Y desde allí se fueron,

a un portal recogidos,

y entre el buey y la mula,

nació el verbo divino, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

La mula le gruñe,

y el buey le bajea,

y el Niño Dios chiquito,

dormidito se queda, ¡gloria!,

a su bendita madre Victoria,

¡gloria al recién “nacío”, gloria!

CALLE DE SAN FRANCISCO

Calle de San Francisco

que es larga y serena

tiene cuatro farolas

y bien merecías, y bien merecías.

Los cañones, los cañones

de la artillería y en medio un castillo

donde hombres, mujeres y niños

debían de estar,

calla lengua, calla lengua,

y no hables más.

Muchas, con el achaque

de tomar el fresco

se asoman a la ventana

y con gran contento sus madres las llaman:

-¡Mariquilla, mariquilla, cierra esa ventana!

-¡Ya voy mamá,

que estoy viendo,

que estoy viendo a la gente pasar

y era porque estaba con el novio,

con el novio pelando la pava.

Y estando yo en mi puerta

y con otras dos

pasó un marinerito y me preguntó:

-¿Dónde está la plaza?

Yo le dije, yo le dije

con mucha cachaza:

-Vuelva usted la esquina,

calle de Medina,

calle doña blanca,

derechito, derechito,

sale usted a la plaza

donde venden pan

y también molletes,

cuidaito, cuidaito

con aquella gente

que roban pañuelos

y la bolsa, y la bolsa

que lleva el dinero.

LA VIRGEN COMO ES GITANA

La Virgen como es gitana,

a los gitanos camela,

San José como es gachón,

se rebela, se rebela.

La Virgen lavaba,

San José tendía,

La Virgen lavaba,

San José tendía,

y el niño de Dios

¡ay, curri curri curri!

agua le traía, agua le traía, agua le traía...

Madroños al niño no le demos más,

que con los madroños se pué emborrachar.

Que sí, que no, María se llama la madre de Dios.

La Virgen vendió la mula,

porque le daba coraje,

San José como es gachó,

atrincó su correaje.

La Virgen lavaba,

San José tendía,

La Virgen lavaba,

San José tendía,

y el niño de Dios

¡ay curri curri curri!

agua le traía, agua le traía, agua le traía...

Madroños al niño no le demos más,

que con los madroños se pué emborrachar.

Que sí, que no, María se llama la madre de Dios.

Los gitanos son bronce,

y los payos de hojalata,

y el chaval del portal,

mejor que el oro y la plata.

La Virgen lavaba,

San José tendía,

La Virgen lavaba,

San José tendía,

y el niño de Dios

¡ay curri curri curri!

agua le traía, agua le traía, agua le traía...

Madroños al niño no le demos más,

que con los madroños se pué emborrachar.

Que sí, que no, María se llama la madre de Dios.

TIN, TIN, CATALINA

Tin, Tin, Catalina; Tin, Tin, Concepción

que ha nacido el rey de la redención.

La estrella más clara derrama su luz

besando la cara del niño Jesús.

Por entrar en la tuya posada,

por entrar en el tuyo mesón

por gozar de tu amor Catalina,

ay, por gozar de tu amor Concepción.

(Estribillo)

Manolito le trae pan y huevos,

Joselito, una jarra de miel

Y yo al Niño mi manta le llevo

Para que se abrigue con ella los pies.

(Estribillo)

Por el monte ya viene anunciando

Por el monte que lleva al Portal

Una estrella que viene alumbrando

A Melchor, Gaspar y Baltasar

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