La crítica · baile

Conocimiento vivencial

  • Antonio Malena rescata los cantes de siempre en la Sala Compañía.

Está considerado como uno de los grandes conocedores del cante flamenco en toda su amplitud. Su crianza y su afición le hacen poseer afición de sobra para decir las cosas como las piensa. Son muchos los jóvenes que acuden a él para encaminar su carrera artística o, simplemente, para adquirir alguna noción sobre este arte que se convierte en profesión. Antonio Moreno Carrasco es de Jerez, aunque no puede obviar sus influencias lebrijanas, así como su gusto por el cante de los grandes de la historia, desde Antonio ‘Mairena’ a Camarón. Cada una de sus actuaciones se convierten en oportunidad perfecta para el disfrute de una expresión pasada, que aunque siga existiendo, no tiene la profundidad de aquella época. Nos referimos a esa etapa en la que Antonio comienza a construir su proyecto cantaor a partir de una seguiriya, la que deja grabada en la serie ‘Rito y geografía del cante’, junto a la guitarra de Moraíto, cuando ambos tenían no más de diez años. ‘El Malena’, así titula la obra expuesta ayer en Sala Compañía, ha sido a partir de entonces uno de los rostros más habituales de las compañías de baile de Jerez. Siempre rompedor, vanguardista y a la última moda, sobre todo en la vestimenta, ha creado escuela y ya puede comprobarse el legado que ha dejado en las generaciones actuales. Desde el primer momento indica su inclinación por “el cante de verdad”, en un saludo por martinetes y debla. Se apoya en Mateo Soleá, otro erudito de lo jondo y de voz añeja, para rememorar su momento de niñez. Es este quien comienza a dar forma a la voz del pequeño Antonio. Recuerdan a Tía Anica ‘La Piriñaca’ en las seguiriyas cortas. “¡Para los buenos aficionados!”, anuncia Mateo en una declaración de intenciones. Para hablar de la trayectoria de Antonio hay que centrarse en su unión artística con María del Mar Moreno, quien deja siempre el sabor más añejo del baile de Jerez, el clásico, el que no abusa de los pies y sí bambolea las muñecas. Se comprueba la capacidad de esta voz para acompañar al baile, sobre todo el de esta jerezana que encuentra en Antonio el aliado perfecto para desarrollar una serrana impecable, así como una soleá cargada de autenticidad. María no sabe hacer nada de mentira, entrega su corazón. Antonio se enfrenta al público, con las guitarras de Malena Hijo y Santi Moreno, por cantiñas, acordándose en formas de las del Pinini. En las bulerías por soleá se emplea a fondo, dejándose llevar por las palmas de Javi Peña y Álex de Gitanería, demostrando un dominio absoluto fruto del conocimiento que le dan los años. No deja pasar la oportunidad de presentarnos a su hija Zaira Malena, que sigue ese camino musical de las nuevas tendencias y que no recurre demasiado a los cantes que lleva a gala su padre. Empero, posee un eco dulce que siempre apetece atender. Por bulerías, todos en el escenario, dicen adiós de la forma más natural y cercana posible, al más puro estilo jerezano. Todos participan y conforman un fin de fiesta en el que se oyen bulerías de la tierra y de Lebrija, en homenaje a la madre de Antonio y donde María del Mar vuelve a dar una clase magistral de baile. El público pide un bis.

Cante'El malena'

Cante: Antonio 'Malena'. Colaboración (cante): Mateo Soleá y Zaira ‘Malena'. Guitarras: Malena Hijo y Santiago Moreno. Artista invitada (baile): María del Mar Moreno. Palmas: Javi Peña y Álex de Gitanería. Producción: Jerez Puro. Regidor: Diego Malena. Día: 8 de marzo. Lugar: Sala Compañía. Aforo: Lleno.

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