Absuelven al profesor del Andrés de Ribera de lesionar a la menor

  • El juez considera "suficientemente justificada" la actuación del maestro para obligar a la pequeña a marcharse del lugar en el que estaban trabajando obreros

El profesor del colegio Andrés de Ribera que fue agredido a finales del pasado mes de enero ha sido absuelto en juicio de faltas de la denuncia que interpusieron contra él los padres de la menor, hechos por los que se tuvo que sentar en el banquillo a finales del mes pasado. Como se recordará los progenitores de la alumna de este centro refirieron que el docente había agarrado por el cuello a su hija y que como consecuencia de esto la menor sufría dolores. Tanto es así, según alegaban, que en un parte médico se le diagnosticó una cervicalgia para la que precisaba tratamiento.

Pues bien, el juez considera como probado en la sentencia que el profesor, Esteban Martín Arribas, sí agarró por el brazo y por el cuello a la menor para obligarla a retirarse del lugar donde se encontraba un operario municipal trabajando con un rotaflex, aunque considera "suficientemente justificada la actuación del denunciado de obligar a la menor a marcharse del lugar, usando para ello la fuerza física imprescindible para vencer la resistencia de la misma", apunta en el fallo. El juez determina que el docente es responsable de la integridad física de los alumnos como profesor del centro escolar "incluida la propia menor", argumento que daba no sólo la defensa del docente, ejercida por el abogado Juan Pedro Cosano, sino también la Fiscalía. El magistrado del Juzgado de Instrucción número 2, Antonio Jesús Jiménez, no considera que el denunciado haya cometido infracción penal alguna y que se creó una "situación de peligro" que generó además la misma niña al entorpecer al operario municipal que se encontraba trabajando en el centro con un rotaflex con la que estuvo apunto de herirse él mismo. Además el juez considera acreditado que la menor se negó a marcharse voluntariamente del lugar y que incluso llegó a insultar al trabajador municipal, al que le dijo "no eres mi padre ni mi madre para echarme de aquí". Quien se llevó a la pequeña de allí fue precisamente el maestro, que dijo que se llevó a unos niños de allí, también a la menor, para evitar males mayores.

La sentencia dictada aún no es firme, por lo que se puede apelar en un plazo de cinco días. Deberá en ese caso decidir la Sección Octava de la Audiencia Provincial. Se da la circunstancia de que en el mismo órgano que ha enjuiciado el caso es el que se encargará de instruir la agresión al profesor supuestamente a manos del padre la pequeña y en las mismas instalaciones del centro, donde se personaron los progenitores para pedir explicaciones sobre el incidente que posteriormente denunciaron. El docente acabó con la nariz rota. De momento, el profesor sigue de baja.

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