Pleno Municipal | la sesión ordinaria acabó siendo extraordinaria

Negligencia esperpéntica

  • El pleno tuvo que suspenderse al ratificarse que cinco ediles no habían recibido correctamente la convocatoria

  • Se acabó celebrando una sesión extraordinaria para debatir algunos puntos

Un grupo de ediles de todos los partidos reunidos tras suspenderse la sesión del pleno. Un grupo de ediles de todos los partidos reunidos tras suspenderse la sesión del pleno.

Un grupo de ediles de todos los partidos reunidos tras suspenderse la sesión del pleno. / miguel ángel gonzález

Ramón Valle-Inclán desgranó en la duodécima escena de su conocida Luces de Bohemia la teoría del esperpento mediante un diálogo entre delirios del moribundo Max Estrella con Don Latino. Ahora bien, el insigne autor también podría haber sentado cátedra sobre este género literario basándose en lo ocurrido en la mañana de ayer en el salón de plenos del Ayuntamiento.

La sesión ordinaria fijada para las diez de la mañana tuvo que suspenderse por no haberse notificado la convocatoria a cinco ediles correctamente. Para resolver el entuerto, se citó sobre la marcha una nueva sesión, con carácter urgente y extraordinario, para debatir los principales asuntos que estaban en el orden del día. Al final fue una mañana con momentos inauditos que, en ocasiones alcanzaron el esperpento. La negligencia formal ocurrida con la convocatoria se trató de justificar con un reproche a los concejales afectados por no usar el correo electrónico corporativo que les facilita el Ayuntamiento. Pero esta explicación no despejó las dudas sobre la validez legal de la convocatoria de la sesión de pleno por lo que el gobierno trató de salvarlo pidiendo a cada edil que expresara públicamente que se había dado por enterado de la convocatoria, un amaño en el que el PP se negó a participar alegando que con ello no se resolvía la "inseguridad jurídica" existente. Ante esta tesitura, a la alcaldesa, Mamen Sánchez, no le quedó otra que suspender la sesión y optar por convocar un pleno con carácter extraordinario.

Ya este medio informó en su edición de ayer del error informático que se había producido con la convocatoria; ahora bien, tanto el secretario municipal, Juan Carlos Utrera, como la alcaldesa, trataron de salvar la sesión. Antes de que empezara el pleno, el alto funcionario municipal tomó la palabra para dar a conocer un informe realizado a primera hora de la mañana por los servicios informáticos municipales sobre lo ocurrido. Aseguró que la convocatoria había sido "enviada y recibida" a las cuentas corporativas de todos los ediles -a los concejales se les facilitó a principios de mandato un correo adscrito al dominio aytojerez.es- cumpliendo así, a su juicio, con las 48 horas de antelación que fija la ley. Acto seguido reconoció que sí se habían tenido problemas con otras cuentas complementarias facilitadas por algunos ediles en otros servidores (como gmail, hotmail o outlook, por citar los más populares) debido a que los archivos enviados sobrepasaban los 20 megabytes de tamaño, por lo que algunos dominios no lo admitieron. Acto seguido afirmó que el problema estribó en que hay ediles que o bien no utilizan la cuenta municipal o tenían en ese momento el buzón lleno. Por ello, apuntó que el correo "válido" es el institucional ya que ofrece "seguridad" por lo que entendió que el pleno podía celebrarse sin problemas.

Ahora bien, teniendo en cuenta que hubo concejales que insistieron en mostrar sus dudas sobre la validez jurídica del acto ya que sus acuerdos podrían ser impugnados por este defecto en la convocatoria , la alcaldesa tomó la palabra para dar más detalle del error informático. Fue entonces cuando reconoció que cinco ediles habían tenido "incidencias" en la recepción del correo electrónico en las cuentas municipales -tres tenían el buzón lleno y otros dos por motivos no aclarados ayer-. Los afectados fueron Isabel Paredes y María José Rúa (PP), Raúl Ruiz-Berdejo (IU), Ángeles González (Ganemos) e Isabel Armario (PSOE).

En ese instante, la regidora planteó que los cinco ediles comunicaran públicamente que se daban por enterados de la convocatoria del pleno -los ediles se encontraban presentes porque instantes antes se había celebrado una junta general de una empresa municipal cuya convocatoria sí se había recibido en tiempo y forma-. Tres de ellos (Armario, González y Ruiz-Berdejo) dieron su beneplácito pero las dos representantes del PP se negaron al reiterar las dudas sobre la legalidad del procedimiento. Tras esto, la alcaldesa suspendió la sesión.

Pero minutos más tarde se convocó una sesión extraordinaria y urgente donde solo se incluyeron siete puntos. Así se aprobaron las fiestas locales del año próximo -en 2018 San Dionisio no será festivo para pasarlo al lunes de Feria y se mantendrá como feriado el día de la Merced-, una modificación puntual del PGOU para edificar el centro de innovación del motor del circuito, unas bonificaciones al impuesto de construcciones (ICIO) y una proposición para exigir a la Junta que acometa mejoras en el colegio público de San Juan de Dios.

Con la de ayer es la segunda vez en este mandato que no se celebra un pleno ordinario. La primera vez fue en septiembre del año pasado ya que entonces el Ayuntamiento carecía de secretario municipal.

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